Loteria Nacional App IMSS Trato Digno Loteria Nacional IMSS Trato Digno 2 Loteria Nacional IMSS Trato Digno 3 Loteria Nacional Loteria Nacional

“En la Fiscalía Quedaron de Llamar y Nunca lo Hicieron”

Por Benny Díaz

Antonio de Jesús Martínez Durán desapareció el 5 de febrero de 2017

Antonio de Jesús Martínez Durán desapareció el 5 de febrero de 2017

Antonio de Jesús Martínez Durán cumpliría este día 38 años de edad, una fecha difícil para su familia, sobre todo para su madre María de Lourdes Durán Ortiz, quien lleva casi cuatro años sin saber de él, desde el día que salió de su casa a buscar trabajo y no volvió a saber absolutamente nada.

Fue el sábado 5 de febrero de 2017, por la mañana, cuando Antonio de Jesús le dijo a su progenitora que saldría a buscar empleo, aun cuando contaba con uno en una ladrillera, donde ganaba lo que para la autora de sus días era lo justo para vivir y no había necesidad de buscar otras oportunidades.

Separada de su esposo desde hace años, María de Lourdes crió a siete hijos sola, una de las mujeres falleció en un accidente ferroviario; “y ahora éste, del que no sé nada”, cuenta entre lágrimas a Página 24.

Días antes de que Antonio de Jesús desapareciera, fue a buscarlo “un amigo, pero mi hijo no se encontraba y no me quiso dar su nombre; se negó a hacerlo cuando se lo pregunté, sólo me dijo que le comentara a Antonio que lo andaba buscando un amigo”.

María de Lourdes Durán Ortiz (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)

María de Lourdes Durán Ortiz (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)

María de Lourdes no volvió a ver a ese hombre por Pabellón de Arteaga, de donde son originarios, “y no me gustó porque estaba todo tatuado”.

Cuando le comentó a su hijo que lo había ido a buscar, tampoco le dijo el nombre, sólo que sí era su amigo y “que le había ofrecido un trabajo”.

La madre de familia, preocupada, intentó indagar más, pero el vástago le dijo que “traigo problemas muy serios y no la quiero preocupar más”.

El sábado le avisó que saldría a buscar ese nuevo trabajo, ella le respondió que no, que en la ladrillera estaba bien; la respuesta fue que no, porque ofrecían una mejor paga.

Ella cuestionó si iría con el hombre que lo había ido a buscar y la respuesta fue que no, que con otro, pero tampoco dio más detalles de a dónde iría y ni el nombre.

“Pasó el sábado y no llegó, el domingo y toda la semana –cuenta la madre–. Comencé a buscarlo por todo Pabellón y nadie lo había visto. Fui a la ladrillera y me dijeron que tampoco, no renunció y no dijo nada”.

La familia conoce a un policía de Pabellón, quien le recomendó que mejor pusiera la denuncia ante las autoridades por desaparición.

Fue al Ministerio Público de Pabellón de Arteaga y ahí la mandaron a la Fiscalía. Llegó, le tomaron la declaración y hasta muestras de ADN, “por si llegaban a encontrar algo”.

Sólo dos veces fueron los Ministeriales a su casa para pedir informes. Al principio de que puso la denuncia quedaron de llamarle. Han pasado casi cuatro años y la famosa llamada no llega.

En las visitas que ha hecho a la Fiscalía, le salen con el mismo discurso de “que están buscando”, pero no le informan nada más. Hasta hace unos días, cuando una ministerio público de nombre Alma, al ver su desesperación, le comentó que habían mandado los datos de su hijo a todos los estados del país para ver si lo encuentran en un golpe de suerte.

La Duda

María de Lourdes tiene una duda, y es que al poco tiempo de que desapareció su hijo salió una nota en el periódico de que en el rancho La Huerta, de Rincón de Romos, había desaparecido una pareja que se encontraba en el lugar.

Que el velador les decía que se fueran a Pabellón de Arteaga, pero que el hombre le dijo que no porque tenía muchos problemas y dio el domicilio de María de Lourdes.

Ella fue a buscarlo y no encontró nada, ni siquiera al velador. Avisó a las autoridades y ni la vieron y menos la escucharon.

Por sus posibilidades económicas lo ha buscado por todos los municipios y nadie sabe nada, es como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra.

La madre reconoce que Antonio de Jesús tenía una relación “con una mujer mayor, casi de mi edad”, pero nunca la conoció, tampoco supo su nombre y menos dónde vivía.

Lo único que supo fue que esa mujer era adicta a las drogas y cree que también envició a su hijo porque “era de complexión gruesa y de pronto se enflacó”. Otra cosa que le llamó la atención es que una vez le pidió que lo anexara, según él porque tenía problemas de asma.

Cuando ella le dijo que en los anexos no tratan el asma y que lo mejor era ir con un médico, él respondió que sí, pero nunca acudieron.

Tiempo antes, Antonio de Jesús se vio envuelto en un lío legal y estuvo un año y cuatro meses en el Cereso Aguascalientes por violencia intrafamiliar.

“Tenía una relación con otra mujer, también mucho mayor que él, y la amenazó. Estuvo ese tiempo encerrado y luego salió y siguió trabajando”.

Lo raro es que los amigos tampoco conocen a la pareja que tenía cuando desapareció ni saben de ella.

Ahora, María de Lourdes lo que exige es justicia y que le digan dónde está su hijo. No sabe si vive o no, pero lo que desea es tener paz y saber cuál fue su destino.

Pero ante su dolor y desesperación, la Fiscalía, como en muchos otros casos de personas desaparecidas, sigue siendo omisa.