Sólo Cuatro de Cada 10 Tienen Acceso al Mercado Laboral
Por Benny Díaz

Mujeres, excluidas del mercado laboral (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP) dio a conocer, en conferencia virtual, que en México hay cerca de 26 millones de mujeres sin ingreso propio, lo que contribuye a la vulnerabilidad a la violencia y sólo cuatro de cada 10 mujeres tienen acceso al mercado de trabajo en México. La asignación social del cuidado del hogar y la familia ha condenado a la mujer a ser dependiente por no tener ingresos y quedarse en el hogar a ejecutar tareas domésticas, cuidar niños, enfermos, personas discapacitadas o adultos mayores; labores que no son remuneradas ni socialmente reconocidas.
Las mujeres que sí logran emplearse, en su mayoría lo hacen en condiciones de precariedad; con bajos salarios, sin seguridad social, sin contrato estable, en horarios rígidos, y sin defensa ni representación sindical. En México, solamente el seis por ciento de las mujeres que trabajan gana más de 12 mil pesos mensuales, mientras que siete de cada 10 no pueden comprar lo básico con su ingreso laboral.
Sin considerar la doble jornada que realizan, en promedio, las mujeres deberían trabajar años de 13.5 meses para ganar igual que los hombres y años de 14 meses para cubrir el costo de la canasta básica para dos personas, ellas y una más.
La alarmante situación de las mujeres en el mercado laboral, víctimas de la violencia que caracteriza esta época, se ha agravado con la presencia de la pandemia por COVID-19. Hay mayor mortalidad entre amas de casa. Y la recuperación del trabajo para las mujeres es más lenta, con tendencia a ahondar la precariedad.
Frente a la pobreza, propone un modelo de igualdad sustantiva que posibilite nuevas relaciones sociales, económicas y políticas, y que contribuya a una economía incluyente, con menor pobreza y desigualdad, partiendo desde el mundo del trabajo.
La propuesta incluye el diseño de un sistema nacional de cuidados que propicie que las mujeres ejerzan sus derechos, dispongan de su tiempo y avancen en conseguir su autonomía económica. Casi 17 millones de mujeres no pueden trabajar por asumir un rol de género impuesto histórica y socialmente. Se trata, en su mayoría, de mujeres menores de 45 años que han cursado al menos la secundaria o la educación media superior.
La participación de las mujeres en el mercado laboral es de apenas 43 por ciento, los hombres tienen una participación de 74 por ciento. El desempleo afecta más a las mujeres que a los hombres.
Otro aspecto injusto de la situación de las mujeres en el mercado de trabajo es que, pese a los avances, aún están confinadas a actividades asociadas con el rol de género. El ejemplo más claro es el trabajo doméstico remunerado: por cada hombre ocupado en ese sector, hay 11 mujeres. Son 2.2 millones de mujeres en total empleadas en tareas del hogar. Y aun así, hay una brecha salarial de mil 362 pesos mensuales en promedio, con lo cual, la brecha se multiplica. En contraste, en puestos directivos, hay casi cuatro veces más hombres empleadores que mujeres empleadoras.
Mujeres que laboran 20 o más horas a la semana cumplen, además, con otra jornada extra en un trabajo que no es valorado ni remunerado, sin prestaciones ni días de descanso: el trabajo en casa. Cocinan, lavan, planchan, limpian y cuidan hijos o familiares. Mujeres en plena edad productiva, de 30 a 59 años de edad, dedican más de 45 horas en promedio a tareas no remuneradas del hogar y de cuidados, además de su jornada laboral.







