Júbilo por Renuncia de Merino en Perú

El Presidente interino de Perú, Manuel Merino, renunció después de cinco días de protestas que dejaron dos muertos y más de 100 heridos (Fotos:@congresoperu/ @nicaraguaymas)

El Presidente interino de Perú, Manuel Merino, renunció después de cinco días de protestas que dejaron dos muertos y más de 100 heridos (Fotos:@congresoperu/ @nicaraguaymas)

Noviembre 15, Lima, Perú (Prensa Latina).– La renuncia del presidente transitorio de Perú, Manuel Merino, desató una verdadera fiesta de banderas al viento, bocinazos, cacerolazos y gritos de victoria de los jóvenes que la lograron.

Apenas Merino hizo pública su carta de renuncia, miles de manifestantes lo celebraron con algarabía, satisfechos de haber logrado al fin anular una decisión de la elite política, contraria al sentir ciudadano, la entronización de Merino tras la destitución parlamentaria del presidente Martín Vizcarra.

Hubo abrazos y hasta llanto de alegría y la vigilia frente al Palacio Legislativo continuó a la espera de la designación del nuevo gobernante, quedando claro que no sería ninguno de los que votaron por destituir a Vizcarra, por acusaciones de corrupción.

La vacancia fue aprobada pese a que las encuestas reflejaban una amplia mayoría ciudadana en contra de la medida, aunque no de impunidad, porque esa mayoría exigía que Vizcarra sea investigado y eventualmente juzgado tras el fin de su mandato.

Las marchas continuaron en varios puntos de la ciudad y en decenas de poblaciones del interior, a la espera de la elección del nuevo gobernante.

Pero los manifestantes no solo festejaron el triunfo, sino que rindieron tributo a Inti Sotelo y Bryan Pintado, muertos durante la represión a la multitudinaria marcha del sábado que hizo unánime el pedido de retiro de Merino y motivó el desbande gubernamental, con la renuncia de 13 de sus 18 ministros.

Un grupo de jóvenes marcharon a la casa de Inti Sotelo y expresaron sus condolencias a su familia y su homenaje a Inti, cuyo padre los alentó a comprometerse políticamente, organizarse para las elecciones de 2021 y luchar en adelante por una nueva constitución, objetivo que gana terreno entre los manifestantes.

Pese a la demanda ciudadana, Merino solo atinó a renunciar a la Presidencia de Perú y atender la demanda ciudadana, cuando las bancadas parlamentarias le advirtieron que si no lo hacía, el pleno legislativo lo iba a destituir.

Llevaba 72 horas en silencio, mientras las calles se encendían con el rechazo de grandes multitudes en todo el país, que lo consideraban ilegítimo, y solo ante el ultimátum de sus colegas, hizo dejación de la Presidencia del Congreso y, por ende, de la jefatura del Estado.

Y lo hizo en una carta opaca, sin la menor autocrítica y alegando que tuvo que ocupar un cargo, la Presidencia, que nunca pidió.

 

Publicado en: Página 24

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