Un alcohólico estuvo cerca de morir desangrado, tras degollarse con el gollete de una botella.
Se trata de Marcos Javier “N” “N”, de 41 años de edad, que atentó contra su vida en calle Solidaridad 301, en el fraccionamiento del mismo nombre.
La mañana de ayer, al encontrarse solo en su casa, se emborrachó con aguardiente El Sureño y quebró una botella de vidrio y se cortó el cuello.
Fue su hermano Edgardo “N” “N”, de 40 años de edad, quien lo encontró tirado y rodeado de manchas de sangre, por lo que llamó al servicio de emergencia, acudiendo policías preventivos del Destacamento Terán sur y paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil.
En ese momento Marcos Javier amagó con provocarse más heridas en las muñecas, pero los uniformados lo controlaron y permitieron que recibiera los primeros auxilios, siendo finalmente trasladado al Hospital Tercer Milenio, donde recibió las curaciones pertinentes.







