“En 20 Años, la Esperanza de Vida no ha Mejorado”
Por Benny Díaz

La calidad de vida no es la mejor (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
“Los mexicanos llegan a la tercera edad y su esperanza de vida no es la mejor, ya que en otros países ha aumentado 10 años; en nuestro país, en las últimas dos décadas, no ha mejorado”, expresó en conferencia de prensa virtual, Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
La causa principal que reduce años de vida ha sido la violencia, pero son las fallas del sistema de salud las que impiden que se incremente. Los mexicanos están llegando a los 60 años de edad con la salud muy deteriorada.
En la población menor de 75 años –la proporción es el 70 por ciento– sus males se podían tratar, debían haberse atendido y pospuesto con un sistema de salud que funcione con calidad y equidad.
El análisis evidencia que la mortalidad en México afecta más a las personas que viven en situación de pobreza, a las localidades marginadas del país y a los estados donde más se concentra la pobreza y la carencia de servicios de salud.
“La situación es de urgencia, se requiere –agregó– un Plan Nacional de Emergencia que garantice el acceso universal a la salud, trabajo digno en cantidad y calidad suficiente para todas y todos, y elevar la calidad de la educación. El compromiso: primero los pobres, debe quedar explícito en el presupuesto, de lo contrario sólo serán promesas”.
La mayoría de las mujeres que mueren por parto son pobres. El 10 por ciento carecía de afiliación a servicios de salud y menos de la cuarta parte tenía seguridad social. El 70 por ciento carecía de ingreso propio, tenían trabajo no remunerado en casa.
Las muertes de menores de cinco años son por enfermedades curables, cuyos tratamientos están accesibles, su costo es mínimo y su aplicación no requiere conocimiento especializado. Son muertes inaceptables, no sólo son prevenibles, son prematuras.
Del total de muertes proyectadas en este año, 114 mil 253 corresponden a defunciones por COVID-19. El informe lamenta la muerte de los profesionales, técnicos y auxiliares de la salud que han muerto en 2020 en la primera línea de la defensa contra el SARS-CoV-2, el virus transmisor de Coronavirus.
El presupuesto federal está a menos de la mitad de lo que se necesita para garantizar la cobertura universal en salud y a muy por debajo de lo que invierten las naciones con servicios de salud que sí funcionan.
El presupuesto mantiene el acceso a la salud como un privilegio, pues aumentó únicamente los recursos destinados a atender a los trabajadores de Petróleos Mexicanos, mientras que castiga a los más pobres, quienes atienden su salud en el Insabi o en el IMSS Bienestar.







