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Hostigan a la Familia de Christian López Belmares: OVSGA

Christian López Belmares desapareció en 2016

Christian López Belmares desapareció en 2016

El miércoles 28 de diciembre del 2016 Christian López Belmares salió de su casa a las 9:00 de la noche rumbo a la salida Calvillo, donde entregaría un celular. No volvió y, hasta ahora, nada se sabe sobre su paradero. Durante los últimos cuatro años la Fiscalía General de Aguascalientes no ha avanzado en la investigación para encontrarlo y cada acción de búsqueda ha estado plagada de irregularidades. “Nosotros, su familia, somos los únicos que hemos investigado”, dice Mercedes Belmares, su madre, quien asegura que las autoridades criminalizan a su familia.

En este 2020, información proporcionada por la familia y personas allegadas, permite sospechar que Christian podría estar en alguno de tres predios. Uno de éstos se encuentra resguardado en espera de verificar el hallazgo obtenido el pasado 15 de octubre. Los otros dos predios no han sido investigados.

“Hay mucha falta de coordinación entre la Fiscalía y la Comisión Local de Búsqueda. Están siendo negligentes. Con Comisión o sin ella, la Fiscalía no hace nada. Tanto que a nosotras, como Observatorio, nos pidieron conseguir la maquinaria para buscar el cuerpo de Christian. Eso es responsabilidad de la autoridad, ellos tienen la manera, nosotras no”, dice Gloria Romo, defensora jurídica de víctimas e integrante del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSGA).

En el año de su desaparición Christian tenía 26 años. No terminó la secundaria, se dedicaba a la albañilería y buscaba ingresos de la venta de material reciclado y otros productos. Su familia vive en la Colonia España, una de las más conflictivas de la capital de Aguascalientes. La familia pertenece al Colectivo Buscando Personas, Verdad y Justicia.

A cuatro años de su ausencia y en un país con más de 70 mil personas desaparecidas, las autoridades ministeriales no han hecho más que criminalizarlo por sus antecedentes penales y retardar la búsqueda: en los primeros dos años de la desaparición de Christian, su madre no obtuvo ningún tipo de información sobre la investigación para localizar a su hijo.

Desde 2016, el caso ha pasado por las manos de cuatro diferentes ministerios públicos: Homicidios, Secuestros, Delincuencia Organizada y a penas en 2019 la investigación se turnó  a la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas.

“Se perdieron indicios, grabaciones de las cámaras de seguridad para tener más información. Todo lo que está en esa carpeta es información que llevó la propia familia o personas cercanas, nada que la Fiscalía haya investigado”, dice Mariana Ávila, acompañante de la familia López Belmares e integrante del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSGA).

Tras la presión ejercida por el OVSGA y las víctimas para localizar a Christian, autoridades municipales y ministeriales han hostigado a la familia Belmares. En la búsqueda del pasado 09 de octubre un agente ministerial adscrito a la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas y Ausentes, acusó a Jonathan Daniel López Belmares, hermano de Christian.

“Lo estuvo hostigando, diciendo que él (Jonathan Daniel) sabe dónde está mi hijo (Christian). ¿Tú crees que él va a saber? Si nosotros lo que queremos es encontrarlo, si supiéramos en dónde está no lo estaríamos buscando”, cuenta Mercedes.

Días después, el 14 de octubre, a las 9:55 de la noche, policías adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal detuvieron a Jonathan Daniel, acusándolo de robo con arma de fuego, algo que las autoridades ministeriales no pudieron comprobar y salió del Centro de Reclusión Social este miércoles 21.

“Mi hijo dejó entrar a los policías y a los afectados a la casa, nunca se encontró nada. No debieron de haber entrado. Se lo llevaron, ahorita está en el Cereso, pero no le comprobaron nada. No tenemos armas, apenas vivimos al día. Me siento desesperada, decepcionada de la justicia, a veces quiero tirar la toalla, ya no sé ni qué hacer, pero tengo que echarle ganas porque mi prioridad son mis hijos y no los voy a dejar solos”, lamenta Mercedes.