Arremete The New York Times Contra la Administración Trump

El presidente Donald Trump construyó un sistema de influencia presidencial directa que no tiene rival en la política moderna de Estados Unidos, según The New York Times (Foto: Especial)

El presidente Donald Trump construyó un sistema de influencia presidencial directa que no tiene rival en la política moderna de Estados Unidos, según The New York Times (Foto: Especial)

Octubre 11, Washington, EU (Prensa Latina).- El presidente Donald Trump construyó un sistema de influencia pre­sidencial directa que no tiene rival en la política moderna de Estados Unidos, según un comentario publicado hoy en el diario The New York Times.

La publicación precisa que el gober­nante no sólo fracasó en terminar con la cultura interna de Washington de ca­bildeo y búsqueda de favores, sino que la reinventó, convirtiendo sus propios hoteles y resorts en los nuevos cuartos traseros, donde se mezclan los negocios públicos y privados y reinan los intereses especiales.

Como presidente electo, señala el co­mentario, se comprometió a retirarse de la Organización Trump y recusarse de la operación de su empresa privada.

Los datos sobre los impuestos federales del mandatario y su imperio empresa­rial, que fueron revelados por el New York Times el mes pasado, mostraron que incluso cuando aprovechó su ima­gen de empresario de éxito para ganar la presidencia, grandes franjas de sus propiedades inmobiliarias estaban bajo presión financiera.

Una vez que Trump estuvo en la Casa Blanca, su negocio familiar descubrió una nueva y lucrativa fuente de ingresos: gente que quería algo del presidente, subraya el Times.

Una investigación de The Times en­contró más de 200 compañías, grupos de interés especial y gobiernos extranjeros que patrocinaron las propiedades del go­bernante mientras cosechaban beneficios de él y de su administración.

Los registros de impuestos –junto con las listas de miembros de Mar-a-Lago y el club de golf del presidente en Bedmins­ter, New Jersey, así como otras fuentes– revelan cuánto dinero valía la nueva línea de negocios del magnate inmobiliario de Nueva York.

No está claro si legalmente es permi­sible que Trump, tanto empresario como presidente, vigilara y estuviera al tanto de las acciones de su organización empresa­rial, plantea el análisis del Times.

Trump Destruyó la Política de Inmigración

La administración del presidente Donald Trump destruyó el sistema de inmigración en Estados Unidos, afirma hoy un comentario de la Junta Editorial del diario The New York Times.

A través de órdenes administrativas, la aplicación estricta y la mera amenaza, la Casa Blanca atacó prácticamente todos los aspectos de la inmigración, legal e ilegal, sostiene el Times al alertar que no será fácil deshacer esas acciones.

Precisa que esta transformación del sistema de inmigración es quizás el logro más audaz de la administración, supervi­sado con un enfoque único por Stephen Miller, un alto consejero de Trump con una afinidad por el nacionalismo blanco.

Un informe de este verano del Instituto de Política Migratoria esbozó más de 400 medidas sobre la inmigración que fueron promulgadas por una amplia gama de departamentos federales en la era Trump.

Los efectos son claros. Entre 2016 y 2019, la inmigración anual neta cayó casi a la mitad, a cerca de 600 mil per­sonas por año –un nivel no visto desde la década de 1980–, según un análisis de William H. Frey de la Institución Broo­kings, precisa el Times.

Resultado de esta política, entre otras, destaca que en la primavera de 2018, mi­les de familias centroamericanas cruza­ban la frontera sur de los Estados Unidos en busca de asilo y el Departamento de Justicia ordenó el arresto de cualquier persona que entrara sin autorización.

Precisa el diario neoyorquino que esto obligó a separar a cientos de familias, incluso a separar a los niños de las ma­dres lactantes.

Asegura la junta del Times que el alcan­ce de las acciones de la administración fue mucho más amplio de lo que Trump insinuó que sería cuando hizo campaña, cuando prometió prohibir la entrada a los “violadores” de México, crear “un cierre total y completo de los musulmanes que entran en los Estados Unidos” y salvar a América de los inmigrantes homicidas.

Subraya que fue otra cosa cuando asu­mió la presidencia. No fueron sólo los criminales y terroristas los que llamaron su atención. También fueron las perso­nas que buscaban protección contra los horrores de sus países de origen, los in­migrantes indocumentados que trataban de mantener a sus familias.

Si los demócratas tomaran el control del Congreso y de la Casa Blanca el año próximo, sería bastante sencillo desha­cer parte del daño causado al sistema de inmigración de la nación, pero hacer retroceder otras medidas será difícil, acentúa el diario.

El Times enumera una serie de accio­nes difíciles que una nueva adminis­tración tendría que emprender sobre el control de la frontera, entre ellas crear un camino hacia la ciudadanía para millones trabajadores y sus familias residentes en el país.

Concluye la publicación que con una pandemia y una crisis económica que abordar, la inmigración puede no parecer una prioridad. Sin embargo, si no se aborda, el sistema de inmigración erigido por la Casa Blanca puede estar en funcionamiento durante los próximos años.

Trump Minimiza la Amenaza de COVID-19

El presidente Donald Trump minimiza la amenaza de la COVID-19 en Estados Unidos cuando las estadísticas muestra un incremento de los contagiados en el país, informa hoy el diario The New York Times.

El sábado, cuando el mandatario expu­so a sus compatriotas en su primer acto público después de contraer la enferme­dad, fueron notificadas al menos 591 nuevas muertes por la enfermedad y 51 mil 37 nuevos casos, precisa el Times.

Durante la última semana fue reportado un promedio de 48 mil 248 enfermos por día, un aumento del 12 por ciento con res­pecto al promedio de dos semanas antes.

Hasta el domingo por la mañana, más de siete millones 748 mil personas esta­ban infectadas con el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la dolencia, y por lo menos 214 mil 100 murieron, según una base de datos del New York Times.

El mandatario restó importancia a la amenaza del virus, pero el evento que la Casa Blanca había previsto como una enorme “protesta pacífica por la ley y el orden” fue inusualmente breve, señala la publicación. En su aparición Trump retomó sus diatribas contra el opositor Partido Demócrata y llamó a sus parti­darios a “votar para que esta gente caiga en el olvido”. Según el Times, volvió a entrar en la arena con su fanfarronada de firma y sin ningún reconocimiento de que todavía podría ser contagioso para quienes le rodean.

“No podemos permitir que nuestro país se convierta en una nación socialis­ta”, indicó mientras intentaba infundir urgencia a su campaña en las últimas semanas antes del día de las elecciones. “No podemos permitir que eso suceda. Eso es lo que sucedería. O algo peor”, afirmó cuando las encuestas lo ubican como perdedor en los comicios.

Informes de medios de prensa indican que el discurso del presidente estuvo lle­no de ataques contra su rival demócrata, el exvicepresidente Joseph Biden.

El dormilón Biden traicionó a los ne­gros y a los latinos, planteó Trump como parte de su intento de ganar más del ocho por ciento de los votantes negros que obtuvo hace cuatro años.

Entre sus comentarios sobre la pande­mia de la COVID-19, manifestó, en con­tra de los pronósticos de los científicos, que una vacuna estaba saliendo “muy, muy rápidamente”.

Según su agenda, el presidente esta­dounidense tiene programado su primer evento de campaña el lunes por la noche en Sanford, Florida, con eventos en Pensilvania y otras partes de Florida programados para más adelante en la semana.

Publicado en: Página 24

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