Alimentos Industrializados de Cereales son Altos en Azúcares y no Tienen Vitaminas ni Minerales: Calvillo

“Nuevo Etiquetado, Camino Correcto a la Salud Alimentaria”

Por Benny Díaz

Alimentos industrializados de cereales no tienen vitaminas ni minerales adicionales (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Alimentos industrializados de cereales no tienen vitaminas ni minerales adicionales (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Hoy, 1 de octubre, ante la entrada en vigor del etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas ultraprocesados, organismos internacionales y académicos destacan la importancia de esta medida, su diseño y los criterios en los que se basa, así como la importancia que tiene esta política en materia de salud pública para México, el primer consumidor de alimentos ultraprocesados en América Latina.

Así lo expuso en conferencia de prensa virtual Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, en donde destacó que todos los productos que hayan tenido los almacenes o cualquier expendedor, en bodega, que no tengan las advertencias sobre el alto contenido de azúcar, sodio, grasa, etcétera, “los puede hacer acreedores a una multa”.

El monto puede variar de acuerdo al producto y la cantidad de éste, pero por esta ley ya no es válido ofertar este tipo de alimentos sin el etiquetado correspondiente, que es una alerta para los consumidores sobre lo que están ingiriendo, ya que con los mensajes engañosos, los hacían creer que en realidad estaban ante súper comidas que les beneficiaban al estar “fortalecidas” con vitaminas y minerales que hacían “crecer huesos sanos”, entre otra mucha propaganda falsa.

Ahora la industria de estos alimentos está obligada a informar adecuadamente al cliente lo que en realidad está llevando a su organismo, y puede cambiar su percepción ante los engaños del pasado, pues afirmaban que estos productos eran beneficiosos para la salud, cuando es lo contrario.

Puso como ejemplo claro los cereales, ya que todos contienen altas cantidades de azúcar, que al entrar al organismo se transforma en grasa, y por lo tanto en obesidad, y lo peor es que provoca adicción y hace que cada vez se consuma en mayor cantidad y el resultado son personas con enfermedades crónicas.

También destacó que hay que estar muy alerta porque la industria de la comida ultraprocesada no se queda de brazos cruzados y ya comenzó a agregar que los productos light resultan aliados para bajar de peso, generar energía y que son saludables.

Todo es falso porque contienen carbohidratos que tienen el mismo efecto del azúcar. Y lo que hay que aplaudir es el interés que mostró México al obligar a los fabricantes a colocar estas alertas en los envasados “sobre otro tipo de intereses, para promover la salud y el bienestar de los niños”.

También destacó que es engañoso el que digan lo que contiene por cada 100 gramos, y que si se ingiere menos de esta cantidad, resulta menos dañino.

“El perfil de nutrientes no está basado en esa cantidad de gramos, sino en la proporción de calorías combinadas de los diferentes nutrimentos que están diseñados para equilibrar la dieta”.

Lo que no hay que perder de vista es que el ser humano requiere sólo “10 por ciento de azúcar para tener la energía necesaria”.

También es importante evitar esos mensajes engañosos en los envases, en donde exacerban que son saludables al estar fortalecidos con una serie de aditamentos. Y esto provoca que se consuman sobre todo entre el grupo de menos edad con la finalidad de que “crezcan fuertes y sanos”, cuando lo que se está haciendo es incrementar el gusto por los azúcares que hace personas con sobrepeso y poco saludables.

También quedará fuera de práctica el que se recurra a “asociaciones civiles creadas especialmente para vender sellos y decir que avalan equis o ye producto y que están contra la obesidad, porque luego resulta que ni existen o no están activas, y lo único que hacen es vender el sello que ponen en productos. Esto ya no está permitido”.

Uno de los argumentos que se utilizarán para seguir promoviendo el consumo de comida chatarra es que en “seis meses van a decir que no ha disminuido la obesidad y tratarán de echar esta política atrás, pero depende del consumidor cuando ponga más atención al etiquetado y, en consecuencia, en dejar de comprar y comer ese tipo de chatarra”.

 

Publicado en: Página 24

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