Voluntarios Abandonan Ensayo de Johnson &Johnson Tras Suspensión en AstraZeneca

A nivel mundial hay 35 vacunas expe­rimentales probándose en humanos, de las cuales, nueve están ya en la fase III, probándose en voluntarios durante meses para verificar su seguridad y eficacia, apuntó

A nivel mundial hay 35 vacunas expe­rimentales probándose en humanos, de las cuales, nueve están ya en la fase III, probándose en voluntarios durante meses para verificar su seguridad y eficacia, apuntó

Septiembre 15, Ciudad de México (apro).- La suspensión temporal de los ensayos clínicos de la vacuna elaborada por AstraZe­neca luego de que una paciente tuvo efectos secundarios, impactó a los laboratorios Johnson & Johnson, pues varios voluntarios españoles abandonaron el proyecto del fár­maco que desarrolla dicha empresa contra el COVID-19.

El investigador principal de este ensayo, Alberto Borobia, informó lo anterior, en entrevista con Reuters y reconoció que sí les afectó la noticia, aunque aseguró que cuentan con suficientes voluntarios reserva para continuar con el proyecto.

“Nos ha afectado poco, porque al final ha sido tal el número de voluntarios que se han ofrecido que tenemos un nutrido grupo de voluntarios reserva”, reiteró y comentó que, a menudo, interrumpen sus ensayos, pero normalmente no se hace pública esa información.

Lo anterior, añadió, supone un reto para los fabricantes de medicamentos que participan en el ensayo de estas vacunas que tienen el propósito de encontrar una sustancia para contener la pandemia de COVID-19.

El lunes, la unidad belga de Johnson & Johnson inició la fase II de sus ensayos, los cuales aplican en los Países Bajos y Alema­nia, en 550 participantes.

El 6 de septiembre se suspendió a nivel mundial el ensayo de la vacuna de AstraZe­neca tras la aparición de una enfermedad en una voluntaria del Reino Unido, sin que se precisara el motivo. Se trató de una mujer que presentó una sospechosa inflamación en la médula espinal, de acuerdo con infor­mación autoridades sanitarias de Estados Unidos.

En julio, el mismo ensayo fue suspendido después de que otro voluntario fue diagnos­ticado con esclerosis múltiple tras recibir la vacuna, misma que fue reanudada tras encontrar que fue una coincidencia. Este caso no fue filtrado a la prensa, señaló.

El lunes 14 se reinició en ese país y en Brasil después de ser aprobada por los re­guladores británicos, pero sigue suspendida en Estados Unidos.

A nivel mundial hay 35 vacunas expe­rimentales probándose en humanos, de las cuales, nueve están ya en la fase III, probándose en voluntarios durante meses para verificar su seguridad y eficacia, apuntó.

La Unión Europea se ha reservado el 77 por ciento de los mil 400 millones de dosis de cinco vacunas experimentales que están utilizando estrategias inéditas: tres fueron elaboradas con el código genético del virus; es el caso de las empresas alemana Cure­Vac y BioNTech y de las estadunidenses Moderna y Pfizer. Las dos restantes usan adenovirus del resfriado común modificado genéticamente; son el caso de la Universi­dad de Oxford y de Johnson & Johnson, destacó.

El temor fundado de los científicos es que algunas vacunas potencien, en lugar de prevenir, al virus SARS-CoV2 causante de COVID-19, reveló.

Esto ya sucedió en vacunas contra el Sín­drome Respiratorio Agudo Grave (SARS) y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) que eran experimentales y se pro­baron en ratones, explicó.

En ese sentido, citó al médico Paul-Henri Lambert, del Centro de Vacunología de la Universidad de Ginebra, Suiza, quien comentó, en una reunión de la Colabo­ración Brighton, que hasta la fecha no se ha encontrado ninguna potenciación de la enfermedad asociada con las vacunas contra COVID-19.

Publicado en: Página 24

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