Enfermeras e Intendentes del Hospital Hidalgo Acusan Despido Injustificado

Exigen Renuncia de Ricardo González “por Manipular los Juicios”

Por Benny Díaz

Trabajadores del Hospital Hidalgo se manifestaron en el Tribunal de Conciliación y Arbitraje (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Trabajadores del Hospital Hidalgo se manifestaron en el Tribunal de Conciliación y Arbitraje (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Trabajadores de las áreas de enfermería e intendencia se manifestaron a la entrada del edificio donde se encuentra el Tribunal de Conciliación y Arbitraje para exigir la renuncia de su presidente, Ricardo González Dávila, a quien acusan de “manipular los juicios” de tal forma que las audiencias tardan meses en ser programadas y el día que se fijan son canceladas “de la nada”, por lo que su casos sencillamente no avanzan.

Rosy Palacios es una enfermera que prestó sus servicios por 30 años en el nosocomio, y como no estaba de acuerdo con muchas de las políticas sindicales, el año pasado organizó una planilla y el 1 de marzo de 2019 “me despidieron injustificadamente”.

Asegura que así sin más le dijeron que ya no tenía trabajo y en esa situación hay otras 49 personas, pero las que emprendieron un movimiento para denunciar a González Dávila son 20 y esperan que se sumen los demás.

Dejó claro que no busca conciliación, ni ser restituida en su puesto de trabajo, porque sabe que no funcionaría, ya que vendrían las represalias posteriormente. “Lo que quiero es que me liquiden de acuerdo a lo que me corresponde por ley”.

Molesta, la enfermera dijo que el presidente del tribunal alarga demás los juicios, “manipula los expedientes, cambia fechas de audiencia y las prolonga por ocho meses sin justificación”.

Además acusó al Sindicato Único de Trabajadores del Centenario Hospital Miguel Hidalgo (SUTHMH) de prácticamente estar en su contra, cuando su obligación es defenderlos en sus derechos, pero como “es interno, está del lado de la empresa”.

Edgar Manuel Trujillo Tapia laboró como intendente por seis años en el hospital, tres como suplente y tres con base.

El pasado 15 de abril, en plena pandemia, le anunciaron que ya no formaba parte de la plantilla de trabajadores y el motivo fue “que había hablado mal de las autoridades”.

Ese día llegó a cumplir con sus labores y sólo lo mandaron llamar para anunciarle su despido, que él considera injustificado. Pretendían darle de finiquito sólo 6 mil 700 pesos, que no aceptó.

Leticia Hernández Mayagoitia es también enfermera. Su caso es muy particular, porque ella ha sido despedida dos veces y ambas acusada de robo, lo cual asegura no es verdad “porque no tengo necesidad de eso”, y acusa de haber sufrido acoso sexual y laboral.

La primera ocasión como no aceptó caer en ese tipo de situaciones comenzaron a acosarla laboralmente hasta que dijeron que había robado insumos.

“No me comprobaron nada, luego me dijeron que me reinstalaban respetando mi antigüedad y que estaría en un lugar tranquilo. Eso sólo duró un año ocho meses, porque la jefas de enfermeras comenzaron a hostigarme”.

Una vez más la acusaron de robo, en esta ocasión de un cobertor, que asegura tampoco le pudieron comprobar nada y, estando en su periodo vacacional en Ciudad de México, le llamaron para avisarle que tenía que presentarse de inmediato porque le habían levantado un acta administrativa. Eso ocurrió el 30 de diciembre pasado.

En esta ocasión ya no busca ser reinstalada, “tampoco tengo miedo, sólo que me den lo que me corresponde. Cuando ya no lo quieren a uno en un lugar, lo mejor es irse”.

Publicado en: Página 24

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