
En dos horas, bomberos controlaron y acabaron con el siniestro | De acuerdo con el dueño de la empresa RMP, las pérdidas ascienden a “varios millones de pesos
Un incendio acabó con una fundidora de Ciudad Industrial, dejando pérdidas calculadas “en varios millones de pesos”, además de obligar a la evacuación de alrededor un millar de personas de las factorías aledañas.
Los hechos ocurrieron minutos antes de 9:00 horas de ayer, en la empresa Recuperadora de Materiales Primarios (RMP), localizada en el 204 de la calle José Barba Alonso, la cual trabajaba de manera exclusiva para la trasnacional Nissan, cuando ocho trabajadores tenían funcionado varios hornos y, por motivos que se ignoran, se presentó una fuerte fuga de aceite que habría generado el voraz incendio.
En cuestión de minutos el interior quedó envuelto por las llamas, causando una columna de humo, que se podía apreciar desde cualquier punto de la ciudad. Pronto repiquetearon los teléfonos del servicio de emergencia 911 y acudieron presurosos policías preventivos y de vialidad, seguidos por bomberos municipales y estatales, así como paramédicos y elementos de la Coordinación Municipal de Protección Civil.
Se temía que el siniestro alcanzara mayores proporciones, ya que en el lugar había siete cilindros con sustancias inflamables, como gas LP, acetileno y argón; además, se corría otro grave riesgo pues en la fábrica contigua, Poliestireno Santa Ana, también había material susceptible de causar peligrosas explosiones.
A pesar de que el techo de lámina colapsó, haciendo más dramática la escena, los “vulcanos” controlaron poco a poco las llamas y neutralizaron los mencionados recipientes.
Por otra parte, los oficiales y personal de Protección Civil evacuaron la zona, principalmente la fábrica Georgina, siendo llevados a una zona segura alrededor de mil obreros, quienes expectantes observaban y aplaudían las labores.
Afortunadamente no hubo personas heridas aunque algunas personas sufrieron crisis nerviosas y ligera intoxicación.
Finalmente, tras dos horas los “tragahumo” sofocaron las llamas y los trabajadores volvieron a sus puestos mientras que el dueño de RPM, Fernando Toledo Pérez, declaró que las pérdidas materiales ascienden a varios millones de pesos.







