“Causa Problemas de Sobrepeso y Obesidad”
Por Benny Díaz

Menores de edad que consumen habitualmente bebidas azucaradas han mostrado 2.4 veces más probabilidad de tener sobrepeso y también predice ganancia de peso en la edad adulta, y se ha identificado como un factor de riesgo importante para diabetes mellitus 2 y síndrome metabólico
Las bebidas azucaradas, pero especialmente “Coca-Cola es ya un problema de salud pública en México por la cantidad de personas, pero sobre todo niños y adolescentes que las consumen de forma indiscriminada y esto les causa problemas de sobrepeso y obesidad”, manifestaron especialistas en nutrición que forman parte de Alianza por la Salud Alimentaria en conferencia de prensa virtual.
Abelardo Avila Curiel, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán; Yesica Sánchez Maya, del equipo directivo de Consorcio Oaxaca; Juan Martín Sánchez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México; Tomás López Sarabia, presidente del Consejo Directivo del Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción y Osmayra Ziga Ramos, especialista en Salud y Nutrición de Puente a la Salud Comunitaria fueron los participantes en este evento organizado por la Alianza por la Salud Alimentaria.
Hicieron un reconociendo que Oaxaca por convertirse en el primer estado de México en prohibir la venta de bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido calórico a los menores de edad y también un llamado a las autoridades federales y locales para garantizar una alimentación saludable por medio políticas públicas que privilegien la salud de la población por encima de los intereses económicos de la industria de alimentos y bebidas.
Menores de edad que consumen habitualmente bebidas azucaradas han mostrado 2.4 veces más probabilidad de tener sobrepeso y también predice ganancia de peso en la edad adulta, y se ha identificado como un factor de riesgo importante para diabetes mellitus 2 y síndrome metabólico. El estado de Oaxaca es el segundo lugar con obesidad en el país y el primero en obesidad infantil de acuerdo a los Servicios de Salud de Oaxaca.
Hay dos epidemias de obesidad y diabetes que fueron decretadas emergencias epidemiológicas por la Secretaría de Salud en 2016, que comprometen la viabilidad del país no sólo en términos de salud sino también financieros, como lo han advertido organismos nacionales e internacionales. La situación actual se agravará de no actuarse de manera firme ya que se estima que, de prevalecer la situación actual, uno de cada dos niñas y niños en nuestro país desarrollará diabetes a lo largo de su vida. No existe sistema de salud que pueda enfrentar este escenario.
En la prohibición también se incluyen donaciones y regalos, con lo que se restringe que las empresas regalen productos chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad, y hace sancionables las prácticas y estrategias comerciales de la industria de alimentos y bebidas en detrimento de la salud.
La Alianza por la Salud Alimentaria celebró este logro como un paso hacia la protección de los derechos de la infancia por encima de los intereses comerciales. Especialmente celebrado en un momento crítico como el que se está viviendo en México y en el mundo, en el que la tasa de letalidad por COVID-19 es muy alta, teniendo en cuenta que la obesidad, la diabetes y la hipertensión, relacionadas con la mala alimentación y el alto consumo de bebidas azucaradas y alimentos industrializados de alto contenido calórico, son la causa principal de que esta tasa sea tan elevada.
Sin embargo, advierten que este tipo de medidas deben formar parte de políticas públicas completas, bajo un enfoque de derechos como el derecho a una alimentación saludable, y la regulación tiene que estar acompañada con la promoción de consumo de alimentos saludables tan diversos como los tiene el estado de Oaxaca y de esta forma motivar la sustitución de productos ultraprocesados con exceso de azúcar, sal y grasa, por verduras, frutas y semillas.
Se ha documentado cómo en diversas regiones del país los alimentos producidos en las diferentes localidades son desplazados por productos ultraprocesados y bebidas embotelladas o refrescos, penetrando gracias a que cuentan con una enorme publicidad, mercadotecnia y distribución. México es el mayor consumidor de tales productos en América Latina y, entre los estados, Oaxaca y Chiapas figuran entre los mayores consumidores de Coca-Cola, lo cual se refleja en problemas de salud pública por diabetes y obesidad.







