Luego de luchar por su vida por varias horas, falleció un velador que se había pegado un tiro por accidente.
La víctima fue J. de Jesús Rangel, de 53 años de edad, quien tuvo su último domicilio en la comunidad Ciénega Grande, en Asientos.
La noche del pasado jueves, cuando vigilaba un lugar de dicho poblado, al manipular una pistola calibre .22 se disparó en la pierna derecha, siendo trasladado a la Clínica 3 del IMSS, en donde falleció la noche del viernes.
La necropsia de ley practicada en el Servicio Médico Forense concluyó que la causa de muerte fue una “hemorragia interna y externa consecutiva a herida provocada por proyectil disparado por arma de fuego lacerante de vena femoral derecha”.







