Medida “Arbitraria, Unilateral y Falta de Sensibilidad”

Profesoras y profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes expresan su total rechazo a las modificaciones laborales
A través de una carta dirigida a la comunidad universitaria, profesoras y profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes expresan su total rechazo a las modificaciones laborales realizadas por la Comisión Ejecutiva de la institución, que obliga a los docentes de asignatura a impartir horas-clase en periodos intersemestrales en igual número que en periodo de clases ordinarias.
A juicio de los quejosos, esto vulnera sus derechos, y “ponen en entredicho nuestra labor, la disminuyen y la desprecian” y afectarán la calidad de las clases y los programas de estudio.
Por este cambio, que no dudan en calificarlo de arbitrario, unilateral y de falta de sensibilidad, exigen se justifiquen plenamente estos cambios y se reconsideren sus condiciones de trabajo.
A continuación, por ser de interés público, reproducimos íntegro el texto de los docentes inconformes:
A la Comunidad Universitaria
Como profesoras y profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes, máxima casa de estudios de nuestro Estado, deseamos hacer pública nuestra inconformidad y nuestra profunda inquietud ante las modificaciones realizadas a la Normatividad de Horario Académico y Contratación del Personal Académico Interino. Dicha normatividad, que afecta directamente nuestra labor docente, fue aprobada por la Comisión Ejecutiva Universitaria de manera arbitraria, unilateral y con falta de sensibilidad ante las problemáticas a las que ahora nos enfrentamos, en medio de la emergencia sanitaria, y en un momento en que la situación económica de muchos docentes se encuentra claramente amenazada por los efectos de la pandemia y en la que las actividades aumentaron para adaptar nuestra práctica docente a la modalidad en línea y a distancia.
Consideramos que la normatividad representa una violación a nuestros derechos laborales, pues obliga a las y los profesores de asignatura a impartir durante los periodos intersemestrales el mismo número de horas-clase que imparten durante las semanas del semestre, contraviniendo el artículo 42 del Reglamento del Personal Académico, que señala que “El personal de asignatura disfrutará de los mismos períodos de vacaciones que los alumnos, sin detrimento de su obligación de asistir a exámenes, cursos de actualización, reuniones académicas y elaboración de programas”. De igual forma, la normatividad viola la cláusula 66 del Contrato Colectivo de Trabajo, en donde se indica que “Los trabajadores académicos de asignatura disfrutarán de las vacaciones establecidas en el artículo 42 del Reglamento del Personal Académico de la Universidad”.
Las nuevas disposiciones, además de representar una carga de trabajo que no será debidamente remunerada, recaerá en un desgaste considerable de los docentes, puesto que no tendrán el tiempo necesario para cerrar adecuadamente los periodos lectivos ni para preparar a conciencia sus cursos, ya que no se está reconociendo el trabajo que normalmente desarrollamos en estos periodos. Por otro lado, la normatividad pone a los profesores de asignatura en una situación sumamente precaria, puesto que, de no cumplir con las horas intersemestrales de docencia, su contrato ya no se hará extensivo a esos periodos, y como consecuencia no sólo perderán su sueldo durante esas semanas, sino que se verán desprotegidos en términos de seguridad social.
Creemos que además de vulnerar derechos, estas nuevas directrices ponen en entredicho nuestra labor, la disminuyen y la desprecian, puesto que ignoran por completo que todos los profesores sin excepción dedicamos invariablemente una buena cantidad de tiempo a la preparación de nuestras clases —tiempo que también se ha visto modificado debido a las condiciones a las que nos enfrentó la contingencia—, un proceso que comienza precisamente durante los periodos intersemestrales con la elaboración de nuestros programas de materia y nuestro material didáctico, y no termina la última semana de clases, sino que se extiende con las evaluaciones, sin contar los cursos que impartimos y tomamos, las reuniones de academia y las múltiples actividades académicas en las que muchos de nosotros nos involucramos con entusiasmo, puesto que estamos comprometidos con nuestros estudiantes y con nuestros centros.
También consideramos que, como consecuencia de todo lo anterior, la calidad de nuestras clases y de nuestros programas de estudio se verá disminuida. Al reducir la contratación docente, al aumentar la carga de los profesores de asignatura e incrementar el número de horas de docencia de los profesores de tiempo completo y de medio tiempo, las actividades académicas no se realizarán adecuadamente, los investigadores no podrán cumplir cabalmente con sus proyectos y nuestros estudiantes no tendrán la atención que merecen. Todo ello, en el marco del humanismo que forma parte del Modelo Educativo Institucional, resulta por completo inaceptable, y vulnera la libertad de cátedra de la cual se precian las universidades autónomas mexicanas.
Por tanto, exigimos a las autoridades universitarias:
-Que justifiquen clara y cabalmente las razones de esas modificaciones, realizadas de forma unilateral, sin informar a los profesores, y durante las semanas de aislamiento a las que nos obligó la pandemia. Asimismo, exigimos que respondan a nuestros cuestionamientos puntualmente, pues hasta este momento la información ha sido confusa y cambiante, todo lo cual pone en duda la transparencia institucional.
-Que se reconsideren las condiciones de trabajo a las que se nos obliga durante los periodos intersemestrales, de manera que podamos cumplir con nuestras labores docentes de preparación, impartición y evaluación de cursos de manera digna y profesional, como siempre lo habíamos hecho.
-Que se respeten nuestros derechos y que se reconozca debidamente nuestra labor docente: como la actividad sustantiva de toda institución educativa y como aquella que sostiene en muchos sentidos la misión de la Universidad.
Finalmente, reiteramos firmemente nuestro compromiso con las tareas de docencia que desempeñamos en la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes, así como nuestro compromiso con el trabajo académico, cuyo papel es clave en el desarrollo de la sociedad a la que la Universidad sirve.
SE LUMEN PROFERRE
Profesoras y profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes
Aguascalientes, Ags., a 24 de julio del 2020.







