
El duranguense Daniel Quiñones se mató al chocar brutalmente en Cosío el auto que robó en la capital del estado
Un caco que robó un automóvil en la capital del estado se mató cuando intentaba huir de las autoridades, al estamparse brutalmente en Cosío.
Se trata de Daniel Quiñones, que contaba con 31 años de edad y era originario del estado de Durango.
Los hechos comenzaron la mañana de ayer, cuando en las inmediaciones de los fraccionamientos La Soledad y La Rioja, al poniente de la ciudad, el pillo se apropió del automóvil Kia gris, con número de permiso VA-3183 expedido en Villa de Arriaga, San Luis Potosí.
Al filo de las 9:50 horas, policías ministeriales y estatales fueron informados de los hechos y en algún punto localizaron al caco y comenzaron a perseguirlo rumbo al norte.
En la carretera federal 45, cerca del entronque con la carretera a Rincón de Romos, Daniel hizo el amago de detenerse la marcha pero al acercarse sus perseguidores arrancó a toda velocidad, sin lograr el objetivo de perderlos.

La parte trasera del destrozado carro Kia, quedó sobre la banqueta de la carretera federal 45 norte
Finalmente, al llegar a la cabecera municipal de Cosío, en el kilómetro a la altura del kilómetro 55+500, en el comienzo del puente que tiene su cenit en el cruce con avenida Progreso, el fugitivo perdió el control del carro y éste colisionó lateralmente contra el barra de contención y el grueso poste de un señalamiento, y literalmente se partió en dos.
El duranguense murió al instante, tirado sobre la lateral junto con la parte frontal del Kia que quedó con su frente apuntando hacia el sur, mientras que la parte trasera terminó sobre la banqueta.
Elementos de la Fiscalía General del Estado se encargaron de realizar las diligencias correspondientes y al concluir llevaron el cadáver al Servicio Médico Forense, en donde la necropsia de ley arrojó que Daniel falleció debido a un traumatismo craneoencefálico severo.







