“Desde Junio me Dejaron de Pagar”
Por Benny Díaz

Norma Martínez Guerra, víctima de Cuitláhuac Cardona Campos (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“Cuitláhuac Cardona Campos, en sus últimos momentos como delegado en funciones del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de Morena, dio un golpe bajo al ordenar que me dieran de baja del trabajo que venía desempeñando, sin razones fundadas, explicación y notificación alguna”, dijo en conferencia de prensa Norma Martínez Guerra, quien, entre otras funciones que realizaba en el partido, era la encargada del área de Comunicación Social.
Además de dejarla desempleada, Norma asegura que desde la segunda quincena de junio ya no se le pagó su salario y, como estaban en confinamiento, no podía aclarar el motivo.
Fue Marco Aurelio Díaz Díaz, delegado en funciones del área de Finanzas, quien hasta el 1 de julio le aclaró a Norma que por órdenes de Cuitláhuac Cardona Campos estaba dada de baja de la nómina y del CEE. Todo eso aunado a una campaña de difamación emprendida por Cardona Campos y su grupo de seguidores, quienes la acusan de haber participado “en la toma” de las instalaciones, tanto el 24 de junio con los seguidores de David Alejandro de la Cruz, como el 1 de julio con Fernando Alférez, que es muy allegado al exdelegado.
Así, Norma Martínez queda en medio de una guerra entre dos de los grupos que se disputan el poder en Morena, aunque la extitular del área de Comunicación Social asegura que ese 1 de julio, en las oficinas del tercer piso del CEE de Morena, “negociaron en lo oscurito” Cuitláhuac y David Alejandro, porque luego de la faramalla de las patrullas, alegatos y hasta denuncias interpuestas en la Fiscalía General del Estado, al final los dos “líderes” pidieron a todos los trabajadores que abandonaran las oficinas y 10 minutos después salieron “siendo amigos”.
Luego les informaron que el CEE volvía a cerrar sus puertas, por la contingencia sanitaria, durante todo julio.
Norma Martínez responsabilizó “directamente a Cuitláhuac Cardona Campos de lo que me pueda pasar a mí o a cualquier integrante de mi familia y amigos”, advirtió.
Asegura que fue fundadora de Morena en Aguascalientes, partido al que pertenece desde el 25 de enero de 2014, pero la militancia es lo que menos les importa a los que están en la cúpula de los grupos que mueven intereses no muy claros, reprochó.
La denunciante aseguró que también se ejerce violencia política y de género en su contra por negarse a participar en actos “que van en contra de la 4T y de los ideales del presidente López Obrador”. Y ejemplificó: Realizan simulacros de cosas como el plebiscito o el intento del mismo, “del que no hay nada ante el IEE”. Su interés es “negociar con gobiernos municipales conservadores”. En ese caso sólo quieren reunir una “gran cantidad de firmas para beneficiar lo que anda haciendo Jesús Rangel de Lira para presionar a Veolia” y en consecuencia hacer una campaña en contra de Tere Jiménez Esquivel.
El fondo del asunto no es otro que sacar provecho en lo particular, y no ayudar a la gente. Cuando Norma se negó a ser parte de esa simulación es que arreciaron los actos “violentos y misóginos” en su contra. “Esos dirigentes tienen cuadros que actúan muy cobarde y amparados con la peculiaridad de que Aguascalientes es un bastión conservador ejercen la exclusión y violencia política cuando no se está de acuerdo con la coacción y el chantaje”.
Eso entre muchas otras cosas, por ejemplo que hicieran compras y dijeran “que el costo había sido el doble de lo que realmente valía”.
Es por eso que la mujer dijo que acudirá a todas las instancias que sean necesarias para defender sus derechos políticos y laborales; por el momento ya está una demanda en la Junta de Conciliación y Arbitraje por despido injustificado, salarios caídos y lo que resulte.
Reiteró que “esos actos misóginos que ha encabezado (Cuitláhuac) con toda una andanada de actos de difamación y persecución en mi contra y personas cercanas a mí” no se pueden quedar sin denunciar, sobre todo porque ocurren en un instituto político que prometió un cambio verdadero.
También aseguró que Cardona Campos imponía un severo control en contra de las mujeres en Morena, “impidiendo que verdaderos cuadros y auténticos liderazgos femeninos lleguen a ocupar puestos o candidaturas, porque las cuotas de paridad de género las cumplen con las llamadas ‘Juanitas’ y así impiden que haya un real y auténtico movimiento”.







