El brutal “machito” José Ángel “N” “N”, de 22 años de edad, le propinó una felpa a una tía sólo porque ella se negó a darle dinero.
Alrededor de las 19:20 horas del jueves, vecinos de la comunidad El Salero, en Cosío, se comunicaron al número de emergencia 911 para reportar que en la calle 5 de Mayo un tipo estaba golpeando con un palo a una mujer, sin que pudieran controlarlo debido a que estaba muy violento.
De inmediato y bajo el esquema de trabajo de Mando Único, policías estatales y municipales se trasladaron al lugar de los hechos, y al arribar una fémina que sangraba de la cabeza solicitó su ayuda, indicando que su sobrino la había golpeado, luego de que se negó a proporcionarle dinero
Explicó que José Ángel arribó a su domicilio en estado de intoxicación para pedirle efectivo, sin embargo, ella se rehusó al saber que lo utilizaría para comprar droga, así que el joven enfureció y luego de ocasionar varios daños en el inmueble comenzó a golpearla con un palo hasta provocarle lesiones en brazos, cuello y en la cabeza la cual no dejaba de sangrarle.
El agresor, quien se resistió al arresto e intentó golpear a los uniformados, fue sometido y trasladado ante el Ministerio Público del fuero común, mientras que la víctima, quien fue atendida por paramédicos del ISSEA para suturarle la herida, se presentó a interponer la demanda contra su familiar.
Otro Golpeador
Otro agresor de mujeres es Víctor “N” “N”, de 29 años de edad, quien en su domicilio del fraccionamiento Villas del Puertecito insultó y golpeó a su esposa.
Los hechos ocurrieron en la calle Puerto Caya Arcas, a la altura de los números 100, luego de que al estar realizando su recorrido de vigilancia por la zona, policías preventivos fueron alertados vía frecuencia de radio acerca de este caso de violencia familiar.
Al arribar al lugar, los oficiales encontraron a un individuo en actitud violenta, mismo que fue señalado directamente por quien dijo ser su esposa de 28 años de edad, por atacarla física y verbalmente, por lo que solicitaba su detención.
Finalmente, el “machito” fue puesto a disposición del Ministerio Público del fuero común, quien determinaría su situación jurídica.







