La Asocian con la Unión Familiar:
Por Benny Díaz

La comida chatarra se exalta durante el encierro
Las empresas que se dedican a la fabricación de comida chatarra y bebidas endulzadas “aumentan la vulnerabilidad de la población mexicana ante la pandemia de SARS-CoV-2 aprovechándose de la situación de confinamiento para publicitar sus productos, como lo demuestra un registro realizado por El Poder del Consumidor realizado hace unos días”, dio a conocer Katia García, coordinadora de Salud Alimentaria de Profeco, en conferencia de prensa virtual.
“Como lo ha explicado Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, en México se presenta una mayor cantidad de casos graves de COVID-19 en adultos jóvenes, debido a la “grave, grande y larga epidemia de obesidad, sobrepeso y diabetes, hipertensión y las demás enfermedades crónicas” asociadas a la mala alimentación creada por la alta disponibilidad y “excesiva oferta de alimentos de baja calidad, de muy alto poder calórico y muy bajo valor nutricional”.
Katia García indicó que, de acuerdo con el monitoreo realizado en los anuncios publicitarios de televisión y redes sociales, se pudo constatar que “la gran industria de alimentos y bebidas utiliza diversas estrategias de publicidad, que van desde la entrega a domicilio, hasta asociar sentimientos como la unión familiar con la venta de estos productos; aprovechándose de las emociones que se experimentan durante el confinamiento para inducir a niñas y niños al consumo de sus productos e incrementar sus ventas”.
También subrayó que este es un momento propicio, a propósito de las medidas de confinamiento, para reflexionar sobre los cambios en la cultura alimentaria y en el consumo de los medios y de la publicidad. Las estrategias publicitarias de los alimentos ultraprocesados buscan nuevas formas y espacios para dirigirse. Ante las restricciones en medios tradicionales, la publicidad se ha orientado al uso de las nuevas tecnologías y ahora niñas, niños y adolescentes tienen mayor acceso a la publicidad en línea.
Además, es importante señalar la nula calidad nutricional de los productos que son publicitados. Al respecto, Ana Munguía, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, resaltó: “Más del 67 por ciento de los alimentos y bebidas publicitados en las horas con mayor audiencia infantil de la televisión mexicana se consideran no saludables”, por lo cual hizo un llamado urgente para regular la publicidad de dichos productos, y de esta forma, “limitar su impacto en los hábitos, preferencias alimentarias y consumo de niños y niñas”.
La Organización Mundial de la Salud ha insistido en la necesidad de que niños y niñas tengan prioridad y atención en el contexto familiar y comunitario. Actualmente, tenemos escuelas cerradas por un tiempo, lo que conlleva a una mayor exposición de la infancia a pantallas, celulares, tabletas, televisión; y lamentablemente, la reducción de la actividad física, más allá del ejercicio propiamente, el salir a la calle, ir a la escuela o realizar otro tipo de actividades recreativas que representan para ellos una forma positiva de moverse.







