A Punto de ser Apuñalado, el Oficial Sacó su Pistola y le Disparó

En el cruce de las avenida De los Maestros y Olivares Santana cayó muerto el conocido maleante Eddy Alexander Martínez, que contaba con 24 años de edad
Un policía preventivo que estaba franco, mató a balazos a uno de tres delincuentes que lo golpeaban para despojarlo de sus pertenencias, en el fraccionamiento El Dorado.
El hoy occiso fue Eddy Alexander Martínez, que contaba con 24 años de edad y contaba con más de 30 ingresos en el Complejo de Seguridad Pública Municipal, por delitos contra la salud y robo en varias de sus modalidades.
Lo abatió el oficial Rodrigo Rangel Ponce, vecino de la comunidad El Polvo, Asientos, quien se encuentra detenido en la Policía Ministerial.
En cuanto a los dos cómplices de Eddy Alexander, lograron escapar pero las autoridades ya están tras sus pasos.
Minutos antes de las 7:00 horas de ayer, vestido de civil y llevando una mochila, Rodrigo caminaba hacia la Delegación Insurgentes, sobre la banqueta poniente de avenida De los Maestros, rumbo al sur.
Pero a la altura de la calle Córdova, en la colonia España, fue sorprendido por los tres cacos, que estaba escondidos detrás de un contenedor de basura esperando alguna víctima.

Tras este contenedor se escondían los delincuentes previo a intentar robar al policía, que apenas se dirigía a su base para iniciar las labores del día
Los pillos intentaron someter a Rodrigo, pero como éste oponía tenaz resistencia, lo golpearon y uno de ellos sacó un cuchillo e intentó apuñalarlo, así que el policía sacó su pistola calibre .25, que utilizaba como defensa personal, y disparó a los maleantes, los cuales corrieron despavoridos.
Eddy Alexander recibió un balazo en el cuello, pero aún logró atravesar avenida De los Maestros y cayó, muerto en el cruce con la avenida Olivares Santana.
Por su parte, Rangel Ponce se refugió durante algunos minutos en la cercana panadería La Reina de y de ahí partió a la Delegación Insurgentes para reportar lo sucedido.
Mientras tanto, en el sitio donde yacía el cadáver, se presentaron policías municipales y estatales, seguidos por socorristas de la Cruz Roja Mexicana, así como elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios, quienes en la inspección ocular encontraron tres casquillos percutidos calibre .25.
Asimismo, en el contenedor de basura donde se escondía el trío, hallaron una sudadera gris, la cual fue fijada y embalada junto con los casquillos.
Finalmente, el cuerpo sin vida fue trasladado al Servicio Médico Forense, para ser sometido a la necropsia de ley, mientras que el policía Rodrigo Rangel Ponce fue entregado a Grupo Homicidios y puesto a disposición del Ministerio Público.







