“El Costo en Salud es muy Alto”
Por Benny Díaz

Mujeres consumen metanfetamina porque quita el hambre y da energía
La vanidad no es algo privativo de las mujeres, pero son ellas las que están más dispuestas a pagar un precio muy alto para mantenerse “bellas”, aun a costa de poner en riesgo su salud. Prueba de eso es que “cada vez son más quienes consumen metanfetamina para bajar de peso”, declaró Mario Jesús García Martínez, director del Centro de Integración Juvenil.
En Aguascalientes esta droga es más conocida como “crystal” y es un potente psicoestimulante que “les hace no tener hambre”, por lo tanto, bajar de peso y tener mucha energía, por lo que cada vez son más mujeres las que recurren al consumo porque además de “ayudarles” a estar en forma están activas.
Sin embargo, dijo el especialista, “el costo en salud es muy alto” porque, aparte de ser una fuerte adictivo, se generan cambios funcionales y moleculares en el cerebro.
Lo peor es que cuando comienzan a consumir no saben que, además de la adicción, cada vez van a requerir una dosis más alta y los efectos placenteros tienen menor duración, por lo que necesitarán tomarla con más frecuencia.
Entre los efectos que provoca están la ansiedad, confusión, insomnio, cambios de estado de ánimo y comportamiento violento; además de paranoia, alucinaciones visuales y auditivas, y delirios.
A pesar de las campañas que se hacen de prevención, mujeres de aproximadamente 18 años en adelante entran en ese mundo de la drogadicción sólo por vanidad y la usan como el medio para llegar al peso deseado y por la energía y euforia que les provoca en primera instancia.
Aunque no se tiene una cifra exacta, se cree que el 12 por ciento de las mujeres que consumen “crystal” recurren a él por vanidad, sin medir o importarles las consecuencias que afrontarán, porque al final la factura es muy cara ya que físicamente también hay cambios severos.
Los síntomas psicóticos pueden durar meses o años cuando se deja de consumir y hay cambios en el cerebro, según demuestran estudios, hay disminución de la velocidad motriz y deterioro para hablar bien.
El cerebro sufre daños severos y afectan las emociones y la memoria, por lo que además del deterioro físico también hay daños cognitivos que hacen que las personas dejen de funcionar de manera adecuada.
Además, provoca deterioro dental por los largos periodos de sequedad bucal y pobre higiene durante el consumo; debido a la falta de apetito, ya cuando están muy “enganchadas” tienen que recurrir a bebidas gaseosas y carbonatadas, además de contener grandes cantidades de azúcar, por lo que los dientes sufren severos daños, se ven enegrecidos y prácticamente se caen a pedazos.







