“Siguen Vigentes”
Por Benny Díaz

Ernesto Camacho Ochoa, magistrado presidente de la Sala Regional Monterrey del TEPJF (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“El Gobierno Federal no les quita importancia a las instituciones, no he visto ni tiene reforma para que desaparezcan, sencillamente son comentarios y hay propuesta del sistema democrático que tenemos y es que hay que escucharnos todos. ¿Tenemos que cerrar el derecho a la voz? ¡No! La democracia mexicana es para que todos hablen, incluso los que tienen propuestas que no compartimos, una cosa distinta es aterrizar y que las desaparezca, pero no ha pasado, las instituciones siguen vigentes”.
Así se expresó Ernesto Camacho Ochoa, magistrado presidente de la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), quien estuvo en el Congreso del Estado para hablar sobre Uso y Abuso del Discurso de Derechos Humanos.
Señaló que la prueba de que en las instituciones existe independencia “son los roces de la forma en que se ha aprobado, por ejemplo, a la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), pero la institución existe, igual que los visitadores; mientras todas esas normas estructurales sigan, pienso que va a funcionar”.
El magistrado dijo que lo que sí es importante es hacer la diferenciación cuando el discurso de los Derechos Humanos se use para otros fines.
“Debe haber un contrapeso en las personas en situación de poder, para que sean contenidas y no abusen de las que no tenemos esa situación de poder; pero no siempre ha sido así, porque los derechos humanos pueden ser utilizados para otros fines”.
Al cuestionarle para cuáles, señaló que “no nos dejemos ir por las etiquetas, tomemos en cuenta el contenido y estudiar lo que está pasando para no cometer abusos”.
Camacho Ochoa dijo que no se requiere ser abogado para distinguir cuando en el discurso se atenta contra las personas afectando su dignidad.
Ejemplificó con el concepto de democracia: “Es algo que existe desde hace más de dos mil años, todos a favor, y significa que todos tengamos la posibilidad de ejercer el poder; esto es más para los chavos, en los países donde existían regímenes autoritarios donde una persona llegaba al poder y no salía hasta su muerte, se llamaba República Democrática de tal cosa, y era una misma persona; entonces la etiqueta de democracia tenía un mal uso, era usada como un disfraz”.







