“Sale de Bolivia Para Evitar Derramamiento de Sangre”
Por Benny Díaz

Fernando Alférez Barbosa, secretario de Organización de Morena (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Fernando Alférez Barbosa afirmó, en conferencia de prensa, que no es que México ande interviniendo en la política de otros países, que tampoco se contradice el gobierno de Andrés Manuel López Obrador al no hacer nada por los venezolanos, pero sí abrir las puertas y dar asilo a Evo Morales, “porque este país se ha caracterizado por recibir a quienes no son bien vistos o reprimidos en sus lugares de origen”.
En conferencia de prensa defendió a capa y espada la decisión de que Evo Morales se refugie en México y criticó duramente al PAN por las expresiones en contra, específicamente al presidente nacional del albiceleste, Marko Cortés, “quien se siente de otro linaje y descendiente del gran conquistador, no conoce a la Malinche y no sabe que en Latinoamérica hubo cuatro imperios: el Virreinato, el Alto Perú, Nueva Granada y Río de la Plata”.
Calificó de “ignorantes” y hasta recomendó leer más y no dejarse llevar por la inercia de la “ultraderecha” sobre el hecho de que se reciba a Evo Morales, de quien asegura “no es un dictador, es perseguido sólo por ser indio (indígena) de la comunidad Isallavi”.
Alférez Barbosa dijo que esos que se creen de otro linaje, y reiteró, herederos del gran conquistador (Hernán Cortés), no saben que están traicionando a muchas comunidades indígenas en México, porque “priístas y panistas han sido incapaces de incorporar a los verdaderos dueños de México, que son los grupos étnicos, a la vida política y al desarrollo”.
Aseguró que dar asilo al expresidente de Bolivia tiene sustento en derecho internacional y condenó severamente “que se siga discriminando por color de piel, origen étnico; esa xenofobia no abona en nada”.
Ante los cuestionamientos de por qué se le puso hasta avión para traerlo a México, dijo que “Evo Morales es un dirigente político y la decisión de abandonar su país fue para evitar que hubiera un derramamiento de sangre”, lo que lo hace digno de admiración y muy afín con López Obrador.
Negó que Evo Morales haya ganado las elecciones con fraude y si así hubiera sido, “aquí también lo hubo en 1988 con Cuauhtémoc Cárdenas, en 2006 con López Obrador y en 2012 con esa compra de votos que hizo que ganara Peña Nieto”.







