Un pepenador estuvo a punto de morir arrollado por el tren, cuando intentaba liberar su triciclo atorado en las vías férreas.
Lo anterior ocurrió alrededor de las 20:00 horas de ayer, cuando Alfonso “N” “N”, de 65 años de edad, tripulaba su vehículo de tres ruedas en donde llevaba botellas de plástico, dirigiéndose hacia el oriente sobre avenida Alameda.
Pero al cruzar los rieles el triciclo se atoró, por lo que intentó liberarlo, pero su desesperación aumentó al notar que se acercaba la máquina 3211 que arrastraba decenas de vagones, rumbo al norte.
El conductor del gusano de acero, Marco “N” “N”, de 45 años de edad, accionó su claxon y, al notar que el sujeto no se retiraba, decidió aplicar los frenos, pero no logró evitar que el convoy embistiera al sexagenario, quien proyectado hacia un lado.
Pronto llegaron policías preventivos y de vialidad, así como paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil, quienes atendieron al herido y lo trasladaron a la Clínica 3 del IMSS, para ser atendido de varios golpes, principalmente en las rodillas, que no ponen en riesgo su vida.







