”Dios les Pague Como El Sabe y Pueda Hacerlo”
Por Benny Díaz | Fotos: Juan Fernando Reyes Ortega

La edición 64 de la Romería de la Asunción también fue para celebrar los 100 años de la llegada de la imagen a Aguascalientes como patrona de la Diócesis
La edición 64 de la Romería de la Asunción también fue para celebrar los 100 años de la llegada de la imagen a Aguascalientes como patrona de la Diócesis y por eso hubo un cambio en la trayectoria del desfile de carros alegóricos y comparsas que participaron; recorrido que incluyó que pasaran por enfrente de Catedral y de Palacio de Gobierno y Palacio Municipal.
Un hecho histórico sin duda, porque anoche quedó más que claro que lo religioso y el estado laico se unieron para beneplácito de miles de católicos que se dieron cita en las calles por las que pasó la Romería, pero sobre todo en el corazón de Aguascalientes: La plaza de armas.
Ahí entre olores a comida, desde tamales, aguas frescas, tacos, camarones envara asados, hamburguesas y todo tipo de garnachas que son tan socorridas en la cocina mexicana, junto con aquellos que vendían tenis, ollas y platos de barro, ropa, dulces, maquillajes, pulseras, aretes y cuanta cosa pudieron; se combinaron con el olor a pólvora y la alegría que provocó en muchas personas su devoción religiosa.
Desde temprana hora, poco después de las 09:30 de la mañana Página 24 pudo constatar que había gente “apartando lugar” para estar en primera fila ahí en la plaza de armas.
No les importó el sol, mitigaron la sed y el hambre con la variedad de opciones que ofrecían los puestos en el lado izquierdo de la plaza.
Los encargados de las sillas, que se rentaron en cinco pesos, desde poco después de las tres de la tarde ya tenían problemas y discusiones con los fieles que llegaban a querer ocuparlas desde esa hora, cuando estaba programado que fuera después de las seis de la tarde.
Ahora sí que los comerciantes que pusieron sus puestos en la plaza hicieron su “agosto”, desde la hora del desayuno los tacos, las gorditas michoacanas, papas con cueritos y aguas frescas de diversos sabores estaban a la venta y no pararon hasta prácticamente la medianoche de hoy.
En la esquina del andador José María Chávez y la plaza se colocó el templete de honor, ese destinado para las autoridades tanto gubernamentales como religiosas, ambos llevaron a sus colaboradores más cercanos e invitados especiales.
A unos metros estaba otro más pequeño para sacerdotes e invitados especiales tanto de la Diócesis como de otros lados.
La Romería comenzó en punto de las ocho de la noche en la esquina de Josefa Ortiz de Domínguez y Avenida López Mateos, luego siguió por Héroe de Nacozari, Madero, Moctezuma, Plaza de Armas, Juan de Montoro, Díaz de León, otra vez López Mateos para concluir a la altura de la calle Galeana.

La fraternidad fue uno de los temas a resaltar en la Romería de la Asunción con la se festejó los 100 años de la llegada de la imagen a Aguascalientes
Fueron 16 carros alegóricos divididos en tres partes, además de decenas de comparsas, matlachines, coros, bandas de guerra, grupos de laicos que hacen labor pastoral, seminaristas y religiosas.
Fue hasta pasadas las nueve de la noche cuando llegaron las patrullas que anunciaban el inicio de la Romería, luego todos los demás.
La primera etapa de los carros alegóricos estuvo integrada por cinco que fue dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, Intercesora en Nuestra Labor Pastoral; la segunda fue María Acompaña Para ser Fraternos Anunciadores y Testigos de los Valores del Reino y del Evangelio; la tercera: Año Jubilar.
Cien Años de la Llegada de la Imagen de Nuestra a la Diócesis.
Juntos, Pero no Revueltos
Tanto el gobernador Martín Orozco Sandoval como la alcaldesa Tere Jiménez Esquivel ocuparon lugares en primera fila, estuvieron juntos, pero no revueltos porque entre ellos estaban las autoridades eclesiásticas: el obispo José María de la Torre Martín y el arzobispo Emilio Berlié Belaunzarán.
En las siguientes filas colaboradores de gobierno estatal, municipal y el clero, todos en aparente fraternidad, como se resaltó en la Romería.

Quedó más que claro que lo religioso y el estado laico se unieron para beneplácito de miles de católicos que se dieron cita en las calles por las que pasó la Romería
Los fieles que querían estar más cerca de los que gobiernan Aguascalientes no les importó pasar horas de pie, el chiste era ver pasar las comparsas y los carros alegóricos.
Para otros el hambre y los antojitos o adquirir artículos diversos ponían menos atención a la solemnidad del evento religioso y le entraban con singular gusto a todo lo que podían comprar para comer.
En la tercera etapa hubo un detalle emotivo: Unos jóvenes llevaban en hombros una réplica del Cristo Negro del Encino dando las gracias al sacerdote Carlos Alberto Alvarado Quezada, quien durante años fue el vocero de la Diócesis y también vicario de esa parroquia.
Los aplausos no se hicieron esperar: Unos decían que para el Cristo por lo milagroso que es, además de emblemático y por todo lo que lo envuelve de leyendas y ser el “patrón” de los toreros; unos más por recordar al sacerdote que murió hace unos meses.
Durante la Romería la alcaldesa Tere Jiménez hizo varias transmisiones en vivo desde su cuenta de Facebook. Un dron se “paseaba” por la Plaza captando el desfile religioso y el fervor de la gente.
Algunos matlachines y demás integrantes de las comparsas se daban ánimo para seguir el camino y terminar el recorrido bebiendo agua que llevaban en botellas.
Repicaron las Campanas
Conforme se acercaba el momento de que llegara el llamado “carro triunfal”, que es donde se lleva una réplica de la Virgen de la Asunción, “la Señora de Aguascalientes”, como la bautizó el obispo Ignacio Valdespín García, quien fue el que la mandó hacer y traer de España en su advocación a la Asunción, que se venera desde 1575; la llamó así por su singular belleza.
Las campanas de Catedral repicaron durante varios minutos anunciando la llegada de la Virgen de la Asunción, previo pasaron los grupos de laicos que se dedican a hacer diversos trabajos de pastoral, jóvenes preparatorianos que están en el seminario descubriendo si tienen vocación religiosa; otros más grandes que están en el año “introductorio” que también es llamado “la luna de miel” de los sacerdotes y luego los filósofos y teólogos que ya están encaminados a convertirse en presbíteros y dedicarse a la vida consagrada.
Ellos también se llevaron carretadas de aplausos, igual que las religiosas de diversas congregaciones que desfilaron con una enorme sonrisa.
Los jóvenes ponían el “ambiente” con gritos y porras dedicados a Cristo, María y hasta al obispo José María de la Torre Martín.
Y los Pusieron a Rezar
Llegó el carro triunfal y los aplausos fueron casi ensordecedores junto con el repicar de las campanas.
Al llegar al templete principal detuvo su marcha y el obispo José María de la Torre Martín hizo uso de la voz y como si se hubieran puesto de acuerdo miles de personas guardaron silencio para escucharlo: “Nuestra Señora de la Asunción, esta bendita imagen que hace caminar a la Iglesia en la Diócesis de Aguascalientes, es quien nos ayuda en nuestras debilidades y sufrimientos. Debemos tener alegría porque fue quien nos trajo la salvación al darnos a Jesús”.
Para esto tanto el gobernador como la alcaldesa y demás invitados estaban de pie y el obispo puso a rezar a todos, incluidos ellos: “Los que tienen una estampita sigan la oración” y así se “consagró” a la Diócesis de Aguascalientes a la Virgen de la Asunción. Al terminar el obispo repitió tres veces: “Santa María de Aguascalientes” para dejar muy claro quién es la “patrona” de los fieles católicos.

Tanto el gobernador Martín Orozco Sandoval como la alcaldesa Tere Jiménez Esquivel ocuparon lugares en primera fila, estuvieron juntos, pero no revueltos porque entre ellos estaban las autoridades eclesiásticas: el obispo José María de la Torre Martín y el arzobispo Emilio Berlié Belaunzarán
Luego dio las gracias al comité organizador, a las tres mil personas que participaron en la Romería, grupos religiosos, universidades, tecnológicos por la alegría y gozo que demostraron con su devoción a María.
Dejó casi para el final el agradecimiento para el gobernador y la alcaldesa: “Gracias a Martín y a Teresita, así como a sus colaboradores por permitirnos hacer esta Romería (que pasara por enfrente de Catedral y los dos palacios): Dios les pague como El sabe y pueda hacerlo”.
Luego otra oración, la de “Dulce Madre”, para inmediatamente después anunciar que el 18 de octubre habrá una manifestación pública ahí en la Plaza de Armas a la cual vendrá el nuncio apostólico Franco Coppola e invitó de manera especial al arzobispo Emilio Berlié, quien aceptó con una sonrisa.
José María de la Torre también tuvo palabras de agradecimiento para la transmisión que se hizo de la Romería por redes sociales, radio, televisión y prensa: “Dios bendiga a los periodistas”, y luego invitó a todos a disfrutar de la pólvora.
Ni cuando se rezó hubo acercamiento entre Martín Orozco y Tere Jiménez, uno con cara seria, ella con la sonrisa que casi siempre la acompaña.
Luego todos abandonaron sus lugares y poco a poco la Plaza de Armas se fue quedando vacía, en las calles aledañas seguía el fervor porque continuaba el desfile, pero ya sin rezos ni agradecimientos, pero sí con bastante comida para elegir.







