Un escandaloso humo que provenía de un taller mecánico, dejó al descubierto una fábrica clandestina de papas fritas, en el barrio del Encino.

Los hechos ocurrieron cerca de las 16:00 horas de ayer, en local situado en calle Águi­la 134, en cuyo fondo se manufacturaba la mencionada mercancía.

En ese momento, dejaron un cazo con aceite sobre la lumbre, que al quemarse causó una humareda que pronto comenzó a alertar al vecindario.

Al lugar se dirigieron policías munici­pales, bomberos y elementos de la Coor­dinación Municipal de Protección Civil al mando de José Franco Toscano, quienes ingresaron al lugar para evitar que el pro­blema pasara a mayores.

Protección Civil levantó el acta respectiva y suspendió las actividades en el sitio hasta que presenten los permisos correspondien­tes.