Uno era Acusado de Violación
La mañana de ayer se consumaron los suicidios 97 y 98, luego de que dos sujetos se ahorcaron, uno “por problemas con la esposa” y el otro porque enfrentaba una denuncia por violación.
Se trata de Sergio Jesús Anaya Muñoz, que contaba con 33 años de edad y tuvo su último domicilio en la colonia Industrial y Ramiro Martínez Regalado, de 32 y que radicaba en Corral de Barranco, Jesús María.
En el primero de los casos, contabilizado como el número ocho de este mes de julio, minutos después de las 8:00 horas, en el servicio de emergencia 911 recibieron el reporte de que en la casa 404 de la calle Melquiades Moreno, esquina con José Reyes Martínez, en la Colonia Industrial, una persona se había ahorcado en un clóset.
Al lugar se dirigieron policías preventivos del Destacamento Pocitos y paramédicos, quienes fueron recibidos por la abuela de Sergio Jesús, la señora “Cuquita”, quien les dijo que encontró a su nieto suspendido del cuello en el tubo del clóset de su recámara.
La anciana, que sufría de crisis nerviosa, dijo que subió a la segunda planta de la casa para buscar a su nieto y grande fue su sorpresa al encontrarlo colgado del cuello con un cable eléctrico, atado al tubo de la ropa del clóset.
Uniformados y paramédicos ingresaron a la casa y confirmaron la muerte de Sergio Jesús, por lo que salieron para acordonar el lugar.
Se logró conocer que la noche del martes 23, el hoy occiso y su esposa, cuya identidad no fue dada a conocer, sostuvieron fuerte discusión.
Suicidio 98
Al filo de las 11:00 horas, policías preventivos y paramédicos del ISEA de Jesús María, recibieron el reporte de que un hombre se había quitado la vida en la casa localizada en el 306 de la calle José Flores, en Corral de Barranco o también conocido como La Nogalera, en Jesús María.
Cuando llegaron, los recibió “una hermana” de Ramiro, quien les dijo que estuvo platicando con su hermano, el cual estaba muy preocupado porque ayer mismo asistiría a una audiencia donde lo estaban acusando de una violación, sin que dijera nada más del caso.
Aseguró que ella tuvo que salir del domicilio para dirigirse a comprar unas cosas a la tienda y cuando regresó lo encontró suspendido del cuello con un lazo de plástico amarillo, por lo que intentó auxiliarlo y llamó al 911.
Los policías y socorristas entraron a la casa y confirmaron el reporte al ver que Ramiro estaba suspendido del cuello con el lazo de plástico, amarrado a una estructura de metal, consumándose así el noveno suicidio de este mes.
En ambos casos, personal de la Fiscalía General del Estado acudió para dar fe del cadáver y los trasladó al Servicio Médico Forense para practicarles la necropsia de ley.







