Fueron Retirados a la Fuerza por Policías Estatales
Por Benny Díaz | Fotos: Eddylberto Luévano Santillán

Urbaneros taparon avenida Madero desde Zaragoza hasta Moctezuma por cuatro horas
Ayer, durante cuatro horas, la vialidad fue un caos en el Centro de la ciudad.
Un total de 38 camiones urbanos fueron colocados en Avenida Madero desde el tramo de Zaragoza hasta Moctezuma, como un acto para “presionar” al gobernador Martín Orozco Sandoval para que los deje trabajar; aun cuando dichas unidades ya habían sido sacadas de circulación por no estar en condiciones de circular.
Desde las 6:00 de la mañana se dio a conocer que iban varias unidades y que se manifestarían, y todo porque fue muy publicitado que a las 7:30, el mandatario estatal daría una conferencia de prensa y luego se trasladaría a un evento en camión, de las nuevas unidades, para comprobar su eficacia. Sin embargo, a esa hora ya era un caos.
Cartulinas, pancartas y hombres, mujeres y niños exigiendo que se respetara su trabajo, porque era la única manera que tenían para subsistir. Cerca de la hora señalada para la rueda de prensa de Martín Orozco Sandoval, comenzaron a llegar grúas y varios grupos de Policías Estatales para que se acabara dicha manifestación.
Uno de los que más gritaba, fue una persona identificada como Francisco Gómez Hernández, quien se ostentó como “licenciado” y aseguró ser concesionario, en la entrevista.
Exigía diálogo directo con el mandatario estatal, porque afirmó que, Enrique Morán Faz, el secretario general de Gobierno, nomás no solucionaba nada.
Cuando comenzaron a llegar los elementos de seguridad, una unidad de transporte público intentó entrar a la Plaza de Armas y de inmediato fue impedido por los policías.
Entonces, los que lideraban el movimiento “desaparecieron” y pusieron a mujeres y niños frente a los policías para impedir que avanzaran.
Una mujer puso a un pequeño, de aproximadamente 7 años de edad y retaba a los policías a que los golpearan, gritándoles todo tipo de improperios, desde pendejos hasta mentadas de madre.
“¿Ustedes me van a dar para comer?, déjense venir cabrones ”; a lo que los policías no respondían nada.
Entonces, cuando vio que había demasiados medios de comunicación le dijo a su hijo que dijera que su papá no tenía trabajo. El pequeño, asustado, comenzó a llorar y repitió lo que le ordenaron. Ella también derramó lágrimas, pero ni así pudo impedir que las grúas comenzaran a hacer su trabajo y que retiraran las primeras unidades.

Conforme quitaban las unidades de transporte, los grupos de policías avanzaban y hubo momentos en que se “calentaron” los ánimos
Fue un proceso que llevó varias horas, conforme quitaban las unidades de transporte, los grupos de policías avanzaban y hubo momentos en que se “calentaron” los ánimos, los agredieron y detuvieron a 12 personas: 10 hombres y dos mujeres, una de ellas de la tercera edad, por la cual, otra fémina más joven daba alaridos de dolor porque se le llevaron con lujo de violencia y esposada.
Llegó el director de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Porfirio Javier Sánchez Mendoza, quien tomó el mando y comenzó a dirigir el operativo.
Se le pidió una entrevista y dijo “más tarde”, y después de una hora se negó a hablar, asegurando que se daría una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
A las 9:00 de la mañana comenzaron a circular vehículos, aunque todavía quedaban algunas unidades varadas.
La mayoría de los urbaneros cuando vieron que la cosa iba en serio y que se llevaron detenidos a los que se quisieron poner “bravos”, optaron por retirarse con sus unidades del lugar por voluntad propia, entre ellos, la mujer que puso a su hijo como “escudo”.







