Un vigilante de una empresa de seguridad privada murió infartado, en una caseta de vigilancia del fraccionamiento residencial Fuentes de Lago.
El hombre que fue sorprendido por la muerte, fue identificado nada más como José Antonio “N” “N”, que contaba con 59 años de edad.
Alrededor de las 8:00 horas de ayer, un chofer de Uber llegó al condominio “Lago Onega” de Fuentes de Lago.
Al detenerse afuera de la caseta y no ser atendido con la prontitud habitual, descendió del vehículo y grande fue su sorpresa al encontrarlo al vigilante tirado e inconsciente, por lo que llamó al servicio de emergencia 911.
Al lugar acudieron policías municipales y paramédicos, quienes se dieron cuenta que el guardia había muerto.
En la intervención de las autoridades ministeriales, no iniciaron carpeta de investigación y catalogaron la muerte del hombre como “natural”.







