Ridícula Sentencia Para el Asesino de Gerardo Romo

Juan Manuel Esparza Ruvalcaba “El Juanma” | La víctima, Gerardo Romo Muñoz

Juan Manuel Esparza Ruvalcaba “El Juanma” | La víctima, Gerardo Romo Muñoz

En otra burla a la justicia, a nada más 13 años y cuatro meses de prisión fue sentenciado el ex policía judicial y asaltante Juan Manuel Esparza Ruvalcaba “El Juanma”, por el asesinato y robo del abogado Gerardo Romo Muñoz, pues de acuerdo al proceso en su contra sólo fue cómplice de los autores materiales, aunque el día del crimen fue identificado como el que accionó la pistola homicida.

Fue el juez de Control y Juicio Oral del Primer Partido Judicial en el Estado, quien impuso la ridícula sentencia contra el hampón, por “el delito de Homicidio Doloso Agravado por motivo de robo y robo calificado”, en la que además de la pena corporal se le impuso una multa de 34 días por “reparación de daño”.

Además, queda aún pendiente la situación jurídica de los tres cómplices de “El Juanma”, uno de los cuales fue capturado el día de los hechos y dos más de quienes sólo informó ayer que “cometieron el robo y el asesinato”.

El Homicidio

El crimen ocurrió la tarde del 10 de abril de 2018, cuando Juan Manuel Esparza Ruvalcaba salió de su domicilio “a bordo de un vehículo Camaro rojo, con placas del Estado”, acompañado de otra persona, para arribar a las inmediaciones del despacho jurídico Romo Muñoz y Asociados,  localizado en la calle Álvaro Obregón 255, esquina con calle Ignacio Zaragoza, en la Zona Centro.

Ahí se encontraba en su despacho Gerardo Romo Muñoz, que contaba con 61 años de edad, quien además de dirigir el bufete jurídico, encabezaba la sociedad financiera de objeto múltiple Casa San Expedito. Por otra parte, era conocido en los círculos sociales por ser concuño del ex gobernador Luis Armando Reynoso Femat.

También llegaron a las cercanías dos sujetos que tripulaban el automóvil Volkswagen Jetta gris, modelo 2012, con placas de circulación GJL-557-A del estado de Guanajuato, que dejaron estacionado en la calle Álvaro Obregón.

El ahora acusado y su pareja los aguardaban afuera de la Casa de la Cultura Jurídica, acercándose a ellos los delincuentes del Jetta; éstos estos dos últimos ingresaron al despacho “para apoderarse de una bolsa mariconera de piel café, un portafolio negro y café, así como de un grabador digital para almacenamiento de videograbaciones”. Además, según la Fiscalía General del Estado, dispararon en contra de Gerardo, quien se encontraba en su oficina, provocándole las heridas que lo llevaron a la muerte por “choque hipovolémico por hemorragia” y “traumatismo raquimedular”.

Con el botín en su poder, “salieron del inmueble para dirigirse a donde se encontraba Juan Manuel Esparza Ruvalcaba, entregándole a este último, una mochila en color negro, y tras advertir la presencia de un testigo, les manifestó que se retiraran, diciéndoles ‘pélense pendejos’, echándose a correr”.

Captura

Esparza Ruvalcaba escapó hacia el sur sobre la calle Ignacio Zaragoza, mientras que su cómplice del automóvil Camaro, huyó a bordo del automóvil Jetta, mientras que testigos llamaron al servicio de emergencia 911, mientras que uno de ellos fue corriendo tras el asesino.

Policías preventivos que circulaban por la zona se unieron a la persecución y lograron atrapar a “El Juanma” sobre la calle Cosío Norte, entre las calles Primo Verdad y Doctor José González Saracho.

El ex judicial fue subido a una patrulla y llevado al lugar del asesinato, en donde los testigos lo identificaron plenamente. Además, los propios uniformados lo reconocieron por sus negros antecedentes.

Mientras paramédicos certificaban el deceso de Gerardo Romo Muñoz y la zona estaba rodeada por policías municipales, estatales y ministeriales, se desplegó un amplio operativo con el objeto de arrestar al otro participante en el crimen.

De esa manera, en la esquina de las calles Rosas y Orquídeas, en la colonia Las Flores, fue capturado el otro delincuente justo cuando descendía del automóvil Jetta, que había estacionado afuera del establecimiento Birriería Serna.

Ambos detenidos fueron trasladados al edificio de la Policía Ministerial, para ser interrogados por elementos del Grupo Homicidios.

Carrera Delictiva

Al menos desde 2011, luego de ser expulsado vergonzosamente de la Policía Judicial, el hoy sentenciado Juan Manuel Esparza Ruvalcaba inició su carrera delictiva, de acuerdo a la información que en abril de 2012 fue dada a conocer por la Procuraduría General de Justicia de Aguascalientes.

En aquella ocasión, “El Juanma” y sus compinches Jorge Pérez Lozano “El George”, entonces de 76 años de edad, y Christian Fernando Hernández Guzmán “El Nalgón”, de 25, confesaron que desde meses atrás se dedicaron a robar cajeros automáticos.

A finales de 2011, saquearon dos cajeros automáticos en la ciudad de Guanajuato y después dieron golpes similares en León y en San Miguel de Allende.

A principios de enero de 2012, se llevaron un cajero del banco BBVA Bancomer de la gasolinera situada en la carretera federal 45 Sur y el entronque a la carretera a Los Arellano, logrando un botín de 200 mil pesos.

El 13 de enero, se robaron 400 mil pesos al robador otro cajero ubicado en las inmediaciones de una empresa textil ubicada muy cerca de las instalaciones de la Procuraduría General de la República.

Casi un mes después, el 12 de febrero, intentaron hurtar un cajero de la empresa Banco del Bajío, afuera de la fábrica Vianney, situada en calle Filemón Alonso 239, en Ciudad Industrial.

Continuaron los robos en San Luis Potosí, robando dos cajeros automáticos en la capital del estado y en Río Verde.

Finalmente, el 30 de abril de 2012, “El Juanma” y sus compinches ingresaran al bar La Última Luna, en la zona de antros de la Feria de San Marcos, en donde maniataron a los empleados para robar la caja fuerte.

Sin embargo, fueron atrapados en una “casa de seguridad” situada en el ex-Ejido Ojocaliente, en donde fueron recuperados 440 mil pesos, aproximadamente, los cuales ya se habían repartido.

Publicado en: Página 24

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