“Soy Rico por mi Trabajo, yo no Robo, yo no soy Corrupto”, Dice
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Arturo Ávila Anaya, candidato de Morena a la Alcaldía de Aguascalientes (Foto: Archivo)
“El aspirante del PRI está muy desesperado porque no sólo su campaña no levanta, sino que está incluso con la posibilidad de que su partido pierda el registro; ya no sabe qué hacer para llamar la atención”, expresó el abanderado de Morena a la Alcaldía de Aguascalientes, Arturo Ávila Anaya, luego de que su adversario por el tricolor, Netzahualcóyotl Ventura Anaya, señalara que el morenista, en su faceta de empresario “se ha enriquecido con los mismos de siempre, con contratos multimillonarios por más de 30 millones de pesos en Bansefi, donde lo acreditan por temas, chalecos antibalas y en la venta de Gobierno del Estado por más de seis millones de pesos por un software.
Él es el que se ha enriquecido mediante licitaciones y adjudicaciones directas en beneficio y en perjuicio de la sociedad, también se ha demostrado que ha falseado pruebas de balística”.
Sobre ese asunto, Arturo Ávila subrayó: “El tema de los chalecos, el tema de los contratos ya lo hemos aclarado muchas veces, una empresa como la mía tiene contratos no sólo con el Gobierno de Aguascalientes, sino con muchos otros, incluso de otros países, además con particulares”, además apuntó: “Tener contratos no tiene nada de malo, quiere decir que como empresario eres exitoso, y el fin de la empresa es comercializar el producto que vende”.
Sin embargo, prosiguió: “Lo que pasa es que como Netza ha estado en la administración pública y ellos piensan que cuando hay un contrato tiene que haber corrupción, y en verdad que los entiendo porque a eso están acostumbrados, ellos piensan que en la relación contractual entre un privado y el Gobierno, hay corrupción. En nuestro caso no existe. Siempre hemos sido una empresa que ha comercializado a varios gobiernos”.
En ese sentido refirió: “La empresa (IBN Industrias Militares) ha crecido muchísimo de contratos con gobiernos y también con particulares; si me enriquezco o no, es sólo el resultado de mi trabajo, yo no robo; yo no soy corrupto”, más bien, –enfatizó– “habría que preguntarle a él –regidor– cuál fue su actuación, habría que preguntarle si como regidor coinciden sus activos y lo que tiene con el sueldo que tiene como edil, que no rebasa los 50 mil pesos mensuales”, por ello “las preguntas se las tendría que estar haciendo él y la gente a él, ya que Netza sí es un funcionario”.
Recalcó: “Como empresario tengo todo el derecho a ser exitoso, y si lo soy quiere decir que hago bien mi trabajo; y si me he enriquecido de contratos, es la actividad lícita de cualquier empresario; no tiene nada de malo. Lo malo sería hacerlo como funcionario público, lo malo sería hacerlo como regidor”.
En cuanto a los chalecos balísticos, reiteró que esto ya fue aclarado en diversas ocasiones, “este tema es viejísimo, te digo que ya no saben ni que usar; hay hasta una resolución jurídica que nos ampara, en donde se menciona que estas acusaciones son falsas”.
Por ello, insistió en que los señalamientos del abanderado del PRI son producto de su desesperación, “incluso creo que lo que más le desespera es que nosotros tenemos la puerta abierta para los priistas buenos, para los panistas buenos, los que ya están cansados de este Gobierno. Tenemos la puerta abierta para los perredistas, por supuesto para el resto de los partidos; para los que no tienen partido también”.
Entonces, aseguró: “Hay un gran temor porque la gente se siente identificada con este movimiento y con Arturo Ávila; Arturo Ávila no simpatiza con ningún partido, no es militante de ningún partido político. Entonces, la gente empieza a encontrar en el proyecto de Arturo Ávila la posibilidad de tener un proyecto que le beneficie a Aguascalientes”.
Bajo esa tesitura, –manifestó– “yo creo que Netza Ventura trata de llamar la atención, por ende no le quiero prestar mucha atención, porque es su objetivo, que lo volteemos a ver, y la verdad es que cuando yo volteo a ver hacia él no veo nada; está desdibujado”, concluyó Arturo Ávila Anaya.







