La Columna del Diablito

Luis Fernando Landeros Ortiz ...demasiado reculón...

Luis Fernando Landeros Ortiz
…demasiado reculón…

* UNA, DOS Y… ¡TRES! ¡COMENZAMOS!
NINGUNO COMO LUIS FERNANDO…

He sabido y conocido de políticos y servidores públicos que declaran a los medios de comunicación una cosa y luego se desdicen, causando grandes problemas de credibilidad; uno de estos especímenes es el consejero presidente del Instituto Estatal Electoral (IEE), el chambista Luis Fernando Landeros Ortiz que, en los últimos días, la ha cajeteado en dos ocasiones: primero otorgándole por “unanimidad” un cargo no existente a un tal Alan David Cape-tillo Salas, para luego desmentirlo, alegando que la prensa “no entendió lo que dije”, sólo que él no se atreve a decirlo, sino que se lo encarga a su canchan-chana, pero…

Otra:

El pasado martes 23, Landeros Ortiz salió con otra mamada: que “Arturo Ávila Anaya, candidato de Morena a la alcaldía de Aguascalientes, no puede ser candidato porque no estaba en la lista del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena”.

Fue entonces que se le armó un pedotote con los Morenos, por lo que, luego de pasar saliva, se vio en la necesidad de decir nuevamente que “no dije lo que dije”.

“¡Ah cabrón tan maricón!”, diría mi inolvidable y querida tía Jerónima.

¿Qué le pasa a Luis Fernando Landeros Ortiz, que se la pasa a recule y recule?

¿Pretende perjudicar a Morena? ¿Padece amnesia? ¿Recibe órdenes del PRIAN para desorientar a los electores? ¿Ya no le cae agua al tinaco?

Los reporteros de la fuente ya están planeando contratar a un notario público para que dé fe de las declaraciones de locura que se avienta Landeros Ortiz, a fin de protegerse de sus constantes jaladas de pelos.

ANÉCDOTA, AL RESPECTO…

Corría el año 1984, era gobernador de Aguascalientes el popular Rodolfo “El Güero” Landeros Gallegos; el pastor de los diputados y por ende el titular del Poder Legislativo, era el eterno Ignacio Ruelas Olvera.

Ignacio Ruelas Olvera ...le dijo no al gobernador...

Ignacio Ruelas Olvera
…le dijo no al gobernador…

En el municipio de Tepezalá gobernaba un aprendiz de cacique priísta y, por supuesto, muy pero muy corrupto: Enrique Santillán Caldera “El Condori-to”, que manejaba los dineros del pueblo como si fueran propios.

Tenía al pueblo hecho un desmadre, su hijo recién había robado dos millones de pesos que Santillán había destinado para la Feria de Tepezalá, cuando varios trabajadores del municipio vivían en cuevas, sí, leyó usted bien, en cuevas, mientras el alcalde estrenaba flamante camionetón del año y se daba vida de Príncipe de Gales.

Era pues, sumamente voraz y por doquier dejaba su huella, donde quiera que este tecleador apretaba, saltaba la pus.

Fue entonces que acudí a la Cámara de Diputados a entrevistar al mero, mero, y le pregunté por qué permitían tal corrupción, pues “El Condorito” estaba saqueado el municipio de manera vil y descarada.

Nacho Ruelas, en un vano intento de defender lo indefendible (eran del mismo partido, el PRI), respondió a quien esto escribe:

“Al señor Enrique Santillán Caldera le falta capacidad, no tiene carácter intelectual, no sé cómo lo vaya a tomar, pero es incapaz de gobernar un municipio (manera muy fina y diplomática de decirle “pendejo” a su compañero de partido). Sin embargo, el hombre es honesto”.

Y esa fue la nota principal de TRIBUNA LIBRE.

El gobernador Landeros, enterado de tales declaraciones, llamó a Palacio a Nacho Ruelas, a quien, después de ponerlo como perico, le ordenó tajantemente:

“Tienes que desmentir esa declaración, está muy fuerte”, le dijo, palabras más palabras menos,  pero Nacho le contestó: “No, no puedo desmentir lo que dije”.

– ¿Por qué no?– le preguntó Rodolfo Landeros-.

– Porque el reportero llevaba grabadora, la entrevista está grabada, no puedo desmentir lo que le declaré–.

¡Ah, qué tiempos aquellos, cuando los políticos tenían, al menos, un poco de dignidad y güevitos!

No sé si Luis Fernando Landeros Ortiz sea familiar del extinto exgober-nador Landeros (propietario del periódico “Hidrocálido”) pero si lo fuera, “El Güero” debe estar de plácemes porque el de Calvillo era de los gobernantes que comulgaba con  aquella máxima de: “La política es el arte de tragar mierda sin hacerle gestos”.

Y sí, el consejero presidente del IEE tiene madera de aquella, pues en los últimos días Luis Fernando Landeros Ortiz ha sabido “comer mucha mierda sin hacerle gestos”.

Que la disfrute.

NO SON LO MISMO ELLOS QUE YO…

No hay nada oculto bajo el sol: Felipe Muñoz Vázquez, subprocurador de Delitos Federales de la Fiscalía General de la República, se amparó para evitar que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) continuara ventilando la recomendación que hace al Fiscal de Aguascalientes, de su culpabilidad por la “tortura” de, al menos, 22 policías.

Felipe Muñoz Vázquez ...“me violaron mis derechos”...

Felipe Muñoz Vázquez
…“me violaron mis derechos”…

No obstante, dijo que su pichada no era esa, sino que su amparo era porque “violaron uno de mis derechos, el más básico de ellos: ser escuchado, permitirme ofrecer mis pruebas, ¿la CNDH violenta derechos humanos?”, declaró al diario Reforma, una de nuestras agencias.

Sin embargo, Felipe Muñoz tiene años actuando peor: se pasa de lanza. Hace tiempo, cuando el gobernador Carlos Lozano de la Torre “El Patrón del Mal”, era gobernador del estado, y Felipe su procurador general de Justicia, dos de nuestros reporteros, Esteban Bonilla López y Carlos Alberto Limón Díaz de León, fueron enviados a cárceles de máxima seguridad, acusados falsamente de tener relaciones con el narco.

Fue el propio Felipe el que integró la averiguación previa, torturando a policías para que dijeran que Esteban y Carlos Alberto recibían algo así como mil pesos y una botella de vino a cambio de proporcionarles información, cosa absolutamente falsa y absurda, pues la información que tenían, y tienen los reporteros de policía, es la que proporcionan los jefes de prensa.

¿Por qué actuó así Felipe Muñoz Vázquez? Tal vez porque dos de sus sobrinos, que sí tenían nexos con el narco, fueron privados de su libertad, torturados y decapitados, porque Felipe se negó a renunciar al cargo de procurador general de Justicia.

De esa manera su servidor acuñó la frase de “Los Narcosobrinos”, mote que le debió haber dolido mucho y la agarró en contra Esteban y Carlos Alberto, a quienes confinó en penales de alta seguridad.

Pero hay una cosa muy importante: ninguno de ellos fue llamado a declarar, no. Así, sin previa declaración, totalmente indefensos, fueron encarcelados durante dos años, tiempo en que recuperaron su libertad al comprobar fehacientemente su total inocencia.

Hoy, esa bestia humana se ampara porque “violaron uno de mis derechos, el más básico de ellos, ser escuchado, permitirme ofrecer mis pruebas…”.

Grandísimo cabrón: ¿acaso usted mandó algún citatorio para que los reporteros Esteban Bonilla y Carlos Alberto Limón, declararan ante el Ministerio Publico? No, le valió madres violar la ley, con tal de vengarse por lo del mote de “Los Narcosobrinos”, ¿o fue consigna de “El Patrón del Mal”?, es pregunta.

Pero no sea cobarde ni maricón: ¿no acaso usted decía que “solamente los delincuentes se amparaban”?

EL OBISPO PERDIÓ LA BATALLA…

¿Recuerda el lector que el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, monseñor José María de la Torre Martín, siempre la ha emprendido contra los homosexuales y lesbianas, y que exigió a los diputados locales no aprobar los llamados matrimonios igualitarios, por ser “antinaturales”, y porque Dios ha dicho que “los puñales” no entrarán al Reino de los Cielos cuando entreguen el equipo?

También recordará usted que don Chema los llamó “quesadillas sin queso” y que bla, bla, bla… sin embargo, hoy hasta diputados panistas han reconocido que esa lucha la perdieron y que el gobierno de Aguascalientes tiene que casarlos a güevo, porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se los volvió a recordar: son iguales los matrimonios entre tornillo y tornillo, y rondana y rondana.

Así es que don Chema perdió la batalla, por lo que debe de estar en-ca-bro-na-dí-si-mo. Y más se pondrá cuando se entere que los del PRD han gritado:

“¡Puñales y Lesbianas de Aguascalientes, uníos, vamos por el poder!”, por lo que las “quesadillas sin queso” ya están planeando una misa en Catedral para darle las gracias a Dios por ese logro nacido del temor de Iván Sánchez de que el PRD desaparezca, y los haya invitado a vestirse de amarillo.

Ya me imagino a don Chema desde el altar mayor diciéndoles: “Hermanos…”. Y es que el PRD, ya afiliando a los “puñales”, es factible que gane, cuando menos, una regiduría; bueno, es lo que piensan en el partido de “Los Chuchos”.

Y CON ESTA ME DESPIDO…

¿Qué sintió Rodolfo Franco Ramírez cuando su ídolo de pies de barro, el locutor José Luisnnn “La Víbora” Morales comentó al aire que aquellas personas que engañan a la gente con un título profesional que no tienen, deberían de estar en la cárcel por usurpación de profesión?, es pregunta.

José Luis “La Víbora” Morales Peña ...es su naturaleza...

José Luis “La Víbora” Morales Peña
…es su naturaleza…

Otra: ¿Qué sentirán los “patiños” de “La Víbora” cuando lanza su veneno al aire y los salpica al decir que él es el único “periodista” que tiene güevos para decir la verdad, y también el único que no se ha vendido al gobierno como todos?

Que se los diga a sus “gatos” pasa, porque ellos están obligados a aguantar vara si quieren seguir trabajando con él, pero los invitados “especiales” ¿por qué aguantarle sus ofensas de que les faltan güevos para decir la verdad y que están vendidos al gobierno?

Por cierto: “La Víbora” todavía hace un mes adoraba a Arturo Ávila Anaya, candidato de Morena a la Presidencia Municipal de Aguascalientes, y decía que se sentía orgulloso de ser su amigo y hasta le echaba porras para que Arturo, “un empresario honesto, ejemplar, que quiere mucho a Aguascalientes y que, como yo, ayuda a los pobres, sería un buen candidato de Morena, porque él sí tiene muchas posibilidades de ganarle a Tere”.

¡Órale!

Pero de repente ese amor se convirtió en odio y ahora le reprocha “no haber nacido en Aguascalientes y no tener vergüenza en buscar la alcaldía”, y lo cubre de improperios, ¿por qué?, preguntará el lector.

Pues porque esa es su naturaleza, no se le olvide al lector que las víboras cambian muy seguido de piel: antes hablaba maravillas de Manuel Appendini, hoy lo odia; antes hablaba excelentemente bien de Jorge López, hoy lo odia; antes odiaba a Juan Antonio Martín del Campo, pero hoy lo adora; antes odiaba a Otto Granados Roldán, pero hoy habla maravillas de él; antes decía amar a René Carrillo, hoy lo detesta, odiaba a Luis Armando Reynoso Femat, hoy lo alaba, y así puedo continuar, indefinidamente.

Pero una cosa es cierta: las víboras, además de venenosas, cambian constantemente de piel, es su naturaleza, ni él mismo la puede cambiar.

¡Cuidado!

* (Columna publicada inicialmente en el semanario hermano TRIBUNA LIBRE el pasado jueves 25).

 

Publicado en: Página 24

Comparta Esta Información en: