
El suicidio 44 ocurrió en una casa del fraccionamiento Arboledas de Paso Blanco y el segundo en un árbol en Estación de Chora
Dos suicidios más se cometieron ayer, uno en Jesús María y otro en Rincón de Romos.
Las víctimas son Javier Eduardo “N” “N”, que contaba con 29 años de edad y Luis Alejandro “N” “N”, de 27, los casos 44 y 45 de autoprivación de la vida en el presente año en Aguascalientes.
Suicidio 44
La madrugada de ayer, Javier Eduardo descansaba con su esposa Blanca “N” “N”, de 27 años, en su domicilio situado en andador Sicomoros, en el fraccionamiento Arboledas de Paso Blanco, Jesús María.
En cierto momento, se levantó para dirigirse al cuarto de baño, en donde ató un lazo al tubo de la regadera y luego se lo enredó en el cuello, dejándose caer para morir de formar muy dolorosa.
Alrededor de las 6:00 horas despertó la mujer y, al no encontrar a su marido en la cama, creyó que estaría realizando sus necesidades fisiológicos y lo aguardó.
Sin embargo, los minutos pasaron por lo que, intrigada, acudió al sanitario y se topó con la terrible escena. Aunque cayó en shock nervioso, rápido se dirigió a la cocina para armarse con un cuchillo para cortar el improvisado dogal.
Acto seguido, llamó al servicio de emergencia 911 y a sus familiares, llegando policías estatales, municipales y paramédicos del ISSEA de Jesús María, quienes confirmaron la muerte de Javier Eduardo; además, determinaron que tenía escasas horas de haberse quitado la vida.
Suicidio 45
Un árbol de la comunidad Estación de Chora, en Rincón de Romos, fue el punto que eligió Luis Alejandro para cortar de tajo con su existencia.
Al filo de las 8:00 horas de ayer, un sujeto que caminaba por una terracería que comunica la avenida de la Amistad con la Ruta de la Plata, fue quien encontró el cadáver del joven, el cual pendía del cuello con una soga atada a un árbol.
Asustado, se retiró para llamar al servicio de emergencia 911, acudiendo para comprobar el alarmante reporte, policías estatales, municipales y paramédicos del ISSEA de Rincón de Romos.
En ambos asuntos, arribaron elementos de la Fiscalía General del Estado para dar fe de los cuerpos y trasladarlos al Servicio Médico Forense para realizar las necropsias de ley.
Cabe señalar que no se dieron a conocer los motivos que orillaron a Javier Eduardo y Luis Alejandro para acabar con su vida.







