En diferentes casos, Gibrán Enrique “N” “N” y Christian Andrés “N” “N”, fueron vinculados a proceso por el delito de suplantación de identidad.
El juez de Control y Juicio Oral Penal impuso como medida cautelar la prisión preventiva justificada, fijando para el cierre de investigación complementaria el plazo de tres meses para Gibrán Enrique, y de dos para Christian Andrés.
El primer proceso se originó el pasado 23 de marzo, cuando una persona, mediante las aplicaciones de su teléfono y en su correo electrónico, fue notificada sobre movimientos en sus tarjetas que no había realizado; además, por parte de la institución bancaria, le informaron que le habían autorizado una tarjeta de crédito, misma que no había solicitado.
Tras lo anterior, acudió al banco donde recibió atención personalizada por parte de un ejecutivo de la institución, quien le informó que habían bloqueado su plástico.
En el momento que le estaban realizando un trámite de reposición, escuchó que una de las ejecutivas mencionó su nombre, y al voltear se percató de que yb tipo que se estaba haciendo pasar por él, lo cual reportó de inmediato a la empleada, la que a su vez llamó a la policía, siendo arrestado Gibrán Enrique minutos más tarde.
En audiencia inicial y calificándose como legal la detención, el juez de Control y Juicio Oral Penal lo vinculó a proceso por el delito de Suplantación de la Identidad, permaneciendo en prisión preventiva.
Con relación a Christian Andrés, el 26 de marzo del presente año, alrededor de las 13:25 horas, la víctima se encontraba realizando trámites bancarios cuando en determinado momento arribó al escritorio donde se encontraba el hoy vinculado, quien le solicitó una tarjeta a una ejecutiva, quien le pidió al primero que esperara un momento ya que el trámite no se llevaba mucho tiempo.
Para la sorpresa del afectado, cuando la empleada bancaria le solicitó su credencial a Christian Andrés éste se identificó con su propio nombre, situación que le pareció extraña pero no mencionó nada al momento.
Cuando al delincuente se le pidió que colocara sus huellas dactilares para validar la información, éstas no coincidieron con la biometría registrada en la base de datos de la institución bancaria; sin embargo, el imputado manifestó que sí era él la persona de la credencial, identificándose en repetidas ocasiones con la identidad robada.
Fue entonces que la víctima le manifestó a la ejecutiva que Christian Andrés estaba usurpando su identidad, el cual fue arrestado.
Tras correr los trámites de rigor, también el juez de Control y Juicio Oral Penal determinó vincularlo a proceso por suplantación de la identidad.







