”¡Soy Inocente!”, Gritó al Salir del Juzgado
Por Benny Díaz

René Alejandro Carrillo Durán, mala defensa Mercader
Luego de una audiencia de tres horas, el juez primero de Control de Justicia Penal Federal del Estado de Aguascalientes vinculó a proceso a René Alejandro Carrillo Durán por el delito de desaparición forzada de personas y le impuso como medida cautelar tres meses de prisión mientras concluyen las investigaciones del caso.
En punto de las 9:00 de la mañana inició la audiencia. En la sala estuvieron solamente la esposa y una hermana del inculpado, quienes durante todo el procedimiento tuvieron imágenes religiosas y un rosario en las manos.
El juez dio inicio a la etapa argumentativa, en la cual la defensa de René, a cargo de Jaime Alejandro González y Víctor Hugo Mercader Jurado, tuvo la oportunidad de mostrar pruebas o presentar testigos a favor de Carrillo, misma que desecharon los abogados y sólo se limitaron a emitir un alegato de presunta inocencia.
Comentaron que todo lo que dijo y presentó el Ministerio Público Federal en la audiencia de la madrugada del martes resultaba “ofensivo” porque son “mentiras y nada puede ser probado”.
Las acusaciones en contra de René Carrillo –señalaron– “están basadas en unas simples llamadas de teléfono, las cuales hemos estudiado todos estos días y nos hemos encontrado que cuando se le hizo la primera él no sabía ni de qué le estaban hablando”.
Además, alegaron que tanto la bicicleta, el zapato y el celular de José Francisco Espinoza Huerta “El 12” fueron levantados del lugar donde ocurrieron los hechos, en las calles San Juan de los Lagos y San Miguel El Alto, de San José del Arenal, por un elemento de Tránsito, “siguieron una cadena y fueron llevados a la Pensión Municipal”.
También argumentaron que jamás se dijo de cuál torre se emitía la geoseñal para localizar el teléfono, y que éste era un “cacahuatito”, de los más económicos que hay y que ni siquiera se tiene la certeza de que tenga la función de geolocalizador.
Por otra parte, idicaron que del Oxxo de Villasur donde se encontraba estacionada la camioneta Titán que manejaba Jaime Tejeda Ponce sólo hay kilómetro y medio a la Pensión Municipal, por lo que no se tenía certeza de que fuera dicho vehículo donde se encontraba el celular.
Además, agregaron que, a la hora en que sucedió la desaparición del pepenador, René Carrillo estaba en un operativo en una agencia de automóviles en el Centro Comercial Galerías donde se había efectuado un robo y que ahí lo saludó el secretario de Seguridad Pública del Estado, del cual no tenían testimonio, pero que se podía conseguir.
En respuesta el Ministerio Público dijo que estaba más que claro que René Carrillo tenía conocimiento del hecho, puesto que días antes, en noviembre, hubo una revisión de parte de Jaime Tejeda Ponce a la esposa del pepenador desaparecido, de quien sigue sin saberse su paradero.
Además de que hay un testigo, mismo que trabaja en la Fiscalía de Aguascalientes, quien declara que hubo un intento de “levantar” a José Francisco Espinoza Huerta y que no se pudo porque “luchó” contra el comandante Tejeda y un perro los mordió, por lo que “El 12” pudo escapar y encerrarse en su casa.
También existen los videos de una tienda donde se ve claramente cuando “levantan” al pepenador el 6 de diciembre y la ropa de Jaime Tejeda coincide perfectamente con la que aparece en una grabación de la Ministerial.
Además –continuó el Ministerio Público– René Carrillo en una llamada telefónica ordena a Omar Esparza Pineda, hoy prófugo de la justicia, que muevan la camioneta Titán del Oxxo de Villasur y que Pablo Pablito “Pantera” no tome fotos ni de fuera ni dentro de la misma.
En contrarréplica la defensa argumentó que en los videos no se les ve la cara a las dos personas que “levantaron” al pepenador porque iban encapuchadas y además llevaban lentes oscuros y que para poder identificar a una persona no basta la ropa, se tiene que hacer por fisonomía.
Puntualizó que René Carrillo en el argot policiaco respondía a la clave de “Puma”, no de “Halcón”, como dice en las grabaciones, y que Omar Esparza tenía que comunicarse con él todas las veces que fueran necesarias porque era quien estaba debajo de él en orden jerárquico.
La ira de René Carrillo
Cuando la defensa terminó de exponer sus argumentos, René Carrillo tomó el micrófono e intentó hablar. El juez le dijo que si deseaba hacerlo, a lo que respondió que sí.
El juzgador le comentó que ya estaban cerrando la etapa argumentativa y que en la primera audiencia le preguntó si deseaba declarar y que, si lo hacía, lo que dijera no iba a ser usado en su contra, pero que en esta ocasión, si hablaba, sí; que consultara con su abogado primero.
René Carrillo intentó hablar, pero se le insistió en que consultara con su defensor. Víctor Hugo Mercader Jurado, dirigiéndose al juez, dijo que no tenían contemplado que hablara, pero que era difícil contenerlo por la ira que sentía. Les dieron unos minutos para dialogar y luego se abstuvieron de que el inculpado hablara. Entonces el juez pasó a hacer la deliberación y a tomar en cuenta tanto las acusaciones del Ministerio Público como los argumentos de la defensa.
Dijo que, basado en los artículos 28, 29 y 30 de la Ley de Procedimientos Penales en el apartado de desaparición forzada de personas, sí había elementos que demostraban que René Carrillo estaba enterado del hecho y que en la llamada que le hace Omar Esparza para decirle que los del área de antisecuestros ubicaron la camioneta por el geolocalizador del teléfono no se sorprendió.
También, que fue omiso al no denunciar que había ocurrido una desaparición de persona en la que estaban involucrados servidores públicos, como eran Jaime Tejada Ponce y Víctor Gutiérrez, el primero con cargo de comandante y el segundo de investigador.
Que sus teléfonos, que fueron intervenidos por un juzgado federal, demostraban que la señal de los mismos dio positivo en más de 50 ocasiones el día y la hora de los hechos.
Además de haber ordenado que movieran la camioneta Titán del Oxxo de Villa Sur, por lo que era obvio que sabía de lo ocurrido y que como se escucha en una llamada “se dice que hablaron de muchas cosas, por lo tanto se deduce que en una reunión previa se planeó la desaparición de José Francisco Espinoza Huerta en donde estuvieron René Carrillo y los dos funcionarios que realizaron el trabajo”.
Basado en eso, el juez vinculó a René Carrillo a proceso por el delito de desaparición forzada de personas. El Ministerio Público pidió seis meses para concluir la investigación y también que se les entregara la camioneta Titán, que sigue en poder de la Fiscalía de Aguascalientes, para hacer todas las pruebas periciales correspondientes.
La defensa consideró que es mucho tiempo, que fueran tres meses; algo que aceptó el juez y dio vista para que René Carrillo permanezca en el Cereso hasta el 7 de julio próximo, que es cuando vence el plazo.
“¡Dile a mis Hijos que soy Inocente!”
Al terminar la audiencia, un policía federal se acercó a la esposa de René Carrillo para que abandonara la sala antes de que lo sacaran a él, pero ella respondió que quería verlo y comenzó a gritar: “¡Te amo, gordo! ¡Yo sí te creo y estaré contigo siempre”.
René Carrillo, esposado, volteó a verla y respondió con desesperación: “¡Soy inocente!”, “¡diles a mis hijos que soy inocente!”, antes de que se cerrara la puerta de la habitación donde fue resguardado hasta que llegaron por él para trasladarlo al Cereso.







