Hay que Sacar las Manzanas Podridas: Teresa Belmont
Por Benny Díaz

Rueda de prensa del Comité de Participación Ciudadana (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Para que la corrupción exista, debe de haber dos: uno que ofrezca y otro que acepte. Para acabar con esta práctica, la solución somos todos, no sólo los servidores públicos, que es donde hay más obviedad.
Pero, por ejemplo, si al policía o agente de Tránsito no se le ofrecen los 50 pesos para que nos deje ir por cometer una infracción y éste no los acepta, tendríamos que comportarnos como debe de ser; y, si no, entonces que la ley nos detenga el coche, y sería peor porque hay que pagar multas y hasta pensión”, dijo en entrevista con Página 24 Teresa Belmont Acero, presidenta del Comité de Participación Ciudadana (CPC).
La funcionaria manifestó que la corrupción es “multifactorial, y por eso hay que hacer muchas estrategias para combatirla, y cada persona de la sociedad debe de abonar a esto y que no se sienta en una burbuja, porque necesitamos poner de nuestra parte para contrarrestar esta situación tan compleja”.
Ante eso, Jael Pérez Sánchez, presidente del Colegio de Abogados, intervino y dijo que “la corrupción es un mal que aqueja a cualquier país y es un mal que repercute en el Producto Interno Bruto (PIB).
Si nosotros trabajamos en una nación que no tenga este mal, se ve reflejado, y es que la corrupción es como un impuesto que engloba a la economía.
Cuando en un país se tiene corrupción, entre más grande sea esta práctica, se traduce en un PIB más bajo y nos afecta a todos.
En el caso de México, donde los márgenes de pobreza es que hay nueve millones de personas que no tienen ni para comer, no podemos avanzar.
En los lugares donde tienen mejor economía es porque no recurren a esta práctica (la corrpución) y tienen un poder adquisitivo más alto que saca más rápido de la pobreza a quienes están en esa situación”.
Pérez Sánchez afirmó que en el caso de México, “entre más pronto se combata este mal, más rápido vamos a poder despegar. Para sacar a los mexicanos de esa pobreza en la que están la fórmula no es el asistencialismo, sino generar que tengan un empleo y sean productivos”.
Teresa Belmont Acero volvió a hacer uso de la palabra y dijo que “hay que sacar las manzanas podridas, porque, si se dejan, el mal se va esparciendo.
Por eso todos debemos de estar atentos a cualquier acto de esta naturaleza, empezando por nosotros mismos, en no caer en ningún tipo de prácticas (corruptas), porque seremos muy puntuales en las recomendaciones y seguimiento de trabajos que hemos venido realizando para dar la batalla a la corrupción.
Y no hay que desgastar la palabra, porque de lo contrario llegamos al punto en donde se ve como algo normal y su práctica también; entonces, si queremos un mejor país y un buen Gobierno, necesitamos fomentar el cambio y no caer en ningún tipo de práctica de esta naturaleza por pequeña o insignificante que parezca”.







