“Un Chamaco no se Mete en Esas Cosas por sí Solito”
Por Gabriel Soriano

Héctor Grijalva Tamayo, director de Salud Mental y Adicciones del ISSEA
“En adicciones ha aumentado muchísimo las consultas, en su gran mayoría son adictos al ‘crystal’”, informó el director de Salud Mental y Adicciones del Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (ISSEA), Héctor Grijalva Tamayo “Es muy difícil quitarla, la adicción es biológica y psicológica, es una adicción binaria muy difícil de quitar. Naturalmente se necesita el apoyo de la familia, parece necedad, pero es la realidad, el chamaco no se mete en esas cosas por sí solito”, expuso.
Detalló que los primeros meses del año aumentaron 50 por ciento las consultas en el centro de salud Agua Clara, por todo tipo de adicciones, de jóvenes entre 17 y 35 años.
“La metanfetamina, el ‘crystal’, que llamamos genéricamente, uno nunca sabe si es exactamente eso porque en laboratorios clandestinos todo le agregan y le quitan sustancias para hacerlo rendir más. Quién sabe, los mismos adictos ni saben lo que se están metiendo”, señaló Grijalva Tamayo.
Indicó que ese tipo de droga es la más agresiva y ha superado por mucho el consumo de la cocaína, pues es más barata y más adictiva.
“Es una droga estimulante, lo que pasa es que se empiezan a sentir muy bien porque se sienten muy poderosos, sienten que el mundo les queda pequeño, se sienten muy capaces, aumenta su fuerza, creen que aumenta su inteligencia y luego empiezan a alucinar, se produce un efecto psicótico, alucinaciones visuales, auditivas, cambios de comportamiento, irritabilidad y agresividad”, puntualizó.
Las secuelas que provocan ese tipo de drogas son vasoconstricciones en arterias del cerebro, y se producen infartos cerebrales; “quedarse ‘en el avión’ significa que hay un daño cerebral, y es permanente, por eso son tan peligrosas”.
Reconoció que no se sabe ciertamente cuánto ha aumentado el consumo, pues es un comercio clandestino, sin embargo, se intuye que ha aumentado mucho, por las detenciones que frecuentemente hacen las distintas corporaciones de seguridad en el estado.
“Son adultos que andan convenciendo a los muchachos, a los adolescentes, son sociópatas, son personas enfermas. ¿Cómo cabe en la mente de un adulto ir a comerciar con un chiquillo? Ya saben, le regalan una dosis, la venden muy barata y lo enganchan; ya al día siguiente es un adicto y ya lo tienen como cliente para siempre”, alertó.







