Afuera del Salón Los Cipreses

Karla Lizbeth Vargas fue apuñalada en el pecho cuando intentaba defender a dos familiares
Una mujer fue asesinada de una puñalada en el tórax y dos hombres resultaron heridos, al desatarse una riña en el salón de fiestas Los Cipreses. La víctima mortal fue Karla Lizbeth Vargas, que contaba con 23 años de edad y tuvo su último domicilio en el Infonavit Pilar Blanco.
Los heridos son Luis Fernando Rodríguez Reyes, de 19 años de edad, que recibió una puñalada en el brazo izquierdo y otro en el muslo del mismo lado y Jesús Martínez Reyes, de 26, quien sufrió varias contusiones.
El asesino, que está prófugo, fue identificado como Óscar Reyes Martínez, aparentemente “suegro” de la hoy occisa, el cual huyó “en un Tsuru blanco”.
Los hechos comenzaron en el citado salón ubicado en la avenida Ayuntamiento, donde se celebraban los XV años de una adolescente.
Alrededor de las 2:00 horas de ayer, los integrantes de dos familias comenzaron a discutir y pronto llegaron a los golpes, continuando la pelea en la calle, utilizando piedras, palos y botellas.
Karina Lizbeth, al ver que varios sujetos golpeaban a Luis Fernando y Jesús Martínez Reyes, intentó defenderlos siendo en ese momento atacada por otros participantes, uno de los cuales, al parecer “su suegro” Óscar, le asestó una puñalada en el pecho, cayendo la mujer al suelo mientras que los agresores escaparon “en un Tsuru blanco”.
Los primeros en llegar fueron policías estatales, que casualmente pasaban por el lugar y encontraron tirada e inconsciente a la muchacha sobre los carriles oriente poniente de la avenida Ayuntamiento, por lo que agilizaron la presencia de una ambulancia.
Minutos más tarde arribaron paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil, quienes cubrieron el cuerpo sin vida con una sábana blanca y brindaron los primeros auxilios a Luis Fernando y Jesús, para trasladarlos al Hospital Tercer Milenio donde su estado de salud se reportó estable.
Para dar fe del cadáver acudió personal de la Fiscalía General del Estado y en la inspección ocular encontró, junto a la cabeza de la hoy occisa, una botella de tequila, bebida con la cual la habían intentado reanimar. Asimismo, halló un bolígrafo, un palo y algunas piedras que fueron utilizadas en la riña.
Al término de las diligencias del caso, peritos hicieron el levantamiento del cuerpo sin vida y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para someterlo a la necropsia de ley, la cual arrojó que Karla Lizbeth murió por “hemorragia interna y externa por lesión de arma punzocortante, además de lesión cardiaca”.
Hasta el cierre de esta edición, las corporaciones policiacas no habían reportado la captura del asesino, ni tampoco confirmado si efectivamente es el suegro de la hoy occisa.







