“Siempre Pelearemos Para que el Trabajador Tenga un Sueldo Bueno”
Por Erick Ramírez

Jesús Enrique Ramírez Pérez, secretario general de la Confederación Regional Obrera Mexicana
“La diferenciación del salario para las entidades de la frontera norte con el resto del país no contribuirá al desarrollo económico equitativo. Por el contrario, profundiza las desigualdades de la pobreza con el resto de los mexicanos”, señaló el secretario general de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), Jesús Enrique Ramírez Pérez.
En este caso, apuntó que el ajuste aprobado en la República Mexicana se dividió en dos áreas geográficas: “El área geográfica de la Zona Libre de la Frontera Norte, donde el salario mínimo general que entró en vigencia el primero de enero es de 176.72 pesos diarios por jornada de trabajo; y el área de salarios mínimos generales, en donde hay un salario mínimo de 102.68 pesos diarios por jornada”.
Ramírez Pérez admitió que las diferencias en condiciones económicas que se enfrentan en la frontera norte con respecto al resto del país están determinado el aumento al doble del salario mínimo y podría tener efectos positivos en dicha región; sin embargo, señaló que no deja de ser “ingrato” este diferencial, ya que el aumento porcentual salarial real es del 11.11 por ciento, derivado la inflación anual del 4.59 por ciento, es decir que realmente no es un incremento del 16.21 por ciento en el resto del país.
El líder de la CROM propuso un aumento gradual, equitativo y unificado para todo el país y aclaró que “la CROM no se opone a subir el salario de los trabajadores, solo que el aumento debería ser para el resto de los trabajadores en todas las entidades federativas; el salario mínimo tendría que ser significativo en todos los sectores, estoy hablando de un salario mínimo de 300 a 350 pesos diarios por jornada laboral”.
Por otro lado, insistió en que el Gobierno debería estar más preocupado por una real recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores que por el aumento nominal salarial, ya que existen diversos casos donde las empresas no pueden cumplir con márgenes de incrementos superiores al factor inflacionario, pero en aquellas que sí pueden, deberán hacer mayores esfuerzos para mejorar el ingreso de sus trabajadores.
Finalmente, comentó: “Es un aspecto positivo de la política salarial aplicada a partir de este año, que se impuso con el consenso de empresarios, sindicatos y Gobierno; es que, por primera vez en décadas, el salario tuvo incrementos muy superiores al porcentaje de la inflación, con lo que podría hablarse del inicio de una espiral remunerador del ingreso salarial”.







