André Eduardo Pasó 4 Días en Agonía por Burocracia y Falta de Personal en ISSSTE

“Hasta que se Expuso en Redes Sociales Actuaron”, Aseguran los Padres

Por Benny Díaz

Níger Manuel Hernández Rangel y Griselda Sánchez Zapata, padres del bebé que murió en el hospital del ISSSTE (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Níger Manuel Hernández Rangel y Griselda Sánchez Zapata, padres del bebé que murió en el hospital del ISSSTE (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Níger Manuel Hernández Rangel y Griselda Sánchez Zapata, los padres del bebé André Eduardo, decidieron romper el silencio a pesar de la pena que atraviesan; no quieren que el caso de su hijo quede como una estadística más en el ISSSTE, ya que aseguran que sí hubo negligencia por parte del personal administrativo, quienes por seguir los procesos burocráticos y por su falta de sensibilidad no hicieron las gestiones a tiempo y permitieron que el niño estuviera en agonía durante cuatro días.

La pareja, en entrevista con Página 24, relató los hechos como realmente ocurrieron.

Aseguran que ni la directora del hospital, Minerva Oliva Rodríguez Popoca, ni el subdirector Santiago Fernández, ni la coordinadora de pediatría, Irma Leticia Méndez Mota, se acercaron con ellos: “Aún cuando el doctor Santiago tenía indicaciones directas del delegado, el licenciado (Juan Fernando) Palomino (Topete), de que estuviera al pendiente de nuestro hijo”.

Efectivamente, André Eduardo fue un niño que nació con serios problemas de salud, pero desde el embarazo se cometieron errores ya que al tercer mes le dijeron a Griselda que tenía un problema de hidrocefalia, pero que sería “un niño perfectamente normal, porque era un caso aislado y que una vena estaba obstruyendo su cerebro”; sin embargo, al nacer resultó que el bebé además de eso padecía problemas del corazón y vértebras, y no tenía ano.

El alumbramiento fue en Zapopan, Jalisco, en donde está el hospital de tercer nivel del ISSSTE y allá permanecieron durante tres semanas en terapia intensiva de cuidados neonatales, tiempo en el que se le practicaron varias cirugías al niño, como el abrir el ano, colocarle la válvula de derivación para hidrocefalia, entre otros cuidados.

Y entonces sin más les dijeron que ya se lo tenían que traer a Aguascalientes porque no había más cosas que pudieran hacer, prácticamente lo desahuciaron y hasta para el traslado hubo problemas, porque pasó una semana para que consiguieran ambulancia y la pareja tuvo que recurrir a denunciar públicamente, y lo que no se pudo hacer en siete días se logró en dos horas.

“Una de las más renuentes en que el niño regresara a Aguascalientes fue la pediatra Méndez Mota, porque decía que se requerían médicos especializados con los que aquí no cuentan y que estaban remodelando el hospital”, dice Griselda.

El alta fue por “máximo beneficio” que se refiere a dejar ir al paciente a que prácticamente muera en su casa; sin embargo, los padres de André no se dieron por vencidos y buscaron opciones en el Hospital Hidalgo, en donde los médicos tratantes les comentaron que cómo era posible que desahuciaran a alguien que estaba vivo; mientras respire la persona, tiene que ser atendida.

“Nos dijeron que no iba a escuchar, y oía; que no iba a ver, y veía; que estaría como un vegetal y el niño podía comer solo su biberón, balbuceaba, decía ‘papá’ y ‘mamá’; su cerebro se desarrolló en un 60 por ciento y era muy inteligente”.

Su lucha fue tal que lograron que el niño entrara a ser atendido en el CRIT, en donde además de recibir terapia era revisado por personal médico especializado, como un neurocirujano.

“Estuvimos a punto del divorcio (solo simulado) para que así, como madre soltera, lo pudiera dar de alta en el Seguro Popular y lo atendieran –cuenta Griselda–, al final no fue necesario; pero toda esa lucha de un año, un mes y un día me la quitaron de un tirón”.

La familia Hernández Sánchez tiene ISSSTE porque Níger trabaja en el Instituto de Educación de Aguascalientes, “soy intendente de una secundaria”.

 “Tal vez Estaban Aburridos de él”

Los padres de André Eduardo creen que en el ISSSTE los directivos ya no lo querían por tanta entrada y salida del niño del hospital, “tal vez estaban aburridos de él”.

En diciembre lo internaron dos veces, la primera por broncolitis y, después de 15 días, recayó por neumonía: “El niño convulsionó y no había un solo pediatra para atenderlo, las enfermeras desesperadas querían entubarlo.  Es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo,

Publicado en: Página 24

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