A Causa de Depresión y Ansiedad
Por Benny Díaz

El Clonazepam es considerada la droga del siglo XXI
Cada día se habla más del aumento del consumo de drogas ilegales y el Sector Salud realiza programas de prevención y desintoxicación para los adictos, ¿pero qué pasa con aquellas personas que están en ese mundo consumiendo estupefacientes de manera “legal” recetados para combatir alguna enfermedad?
Según la psiquiatra del Unidad de Medina Familiar número 10 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Dunia de Martini Romero, cada día aumenta el número de pacientes tratados con ansiolíticos porque llegan con depresiones severas, ansiedad, entre otros padecimientos que requieren de ser tratados con esas medicinas.
“Aproximadamente el 61 por ciento de los pacientes de psiquiatría los usa. De acuerdo a como el médico tratante ve el cuadro clínico receta la dosis, y máximo puede ser por tres meses, luego se va bajando la dosis para no crear adicción”, señaló.
Sin embargo entre el 30 y 40 de los pacientes “se enganchan” y no pueden dejarlos, y llega al punto que si no los consiguen con receta, “hay un mercado negro donde los pueden conseguir. Y también tenemos jóvenes, sobre todo adolescentes, que los consumen, estos sin receta y los combinan con otras sustancias, como alcohol, y les produce un efecto alucinógeno”.
Según la especialista el Clonazepam es la “nueva droga de moda en México. Es analgésico utilizado en pacientes con problemas de sueño, insomnio, ataques de ansiedad y nervios. Su ingesta actúa como sedante, ansiolítico o anticonvulsionante”.
En la opinión de la especialista, el consumo de fármacos recetados se ha vuelto un problema más serio que el de las drogas callejeras.
Los analgésicos, tranquilizantes, antidepresivos las pastillas para dormir y los estimulantes pueden parecer “seguros” debido a que han sido recetados por los médicos pero pueden ser tan adictivos y potentes como la heroína, o la cocaína que se venden en la calle.
“El uso continuo de analgésicos depresores ‘tranquilizantes’, estimuladores o antidepresivos puede llevar a la adicción, y a síntomas dolorosos si se les retira a los que intentan dejarlos”, alertó.
De Martini Romero también dio a conocer que los pacientes más renuentes a recibir atención psiquiátrica son los hombres, “por situaciones culturales suelen no reconocerlo y retrasar el diagnóstico, así como prolongar el sufrimiento, incluso por años”.
Por el mal entendimiento de que son “el sexo fuerte” confunden la depresión con malestares físicos como dolor de cabeza, articulaciones, colitis, gastritis, estreñimiento y mareos; a diferencia de las mujeres, que lo hacen más evidente en su estado de ánimo y vida afectiva.
“Un hombre con depresión representa dificultad para concentrarse, disminuye su rendimiento en el trabajo, es indeciso, su aspecto es de abatimiento, irritabilidad, no realiza actividades físicas e incluso no habla; pero lo justifica con cansancio o problemas, lo que lleva a que cuando se trata el problema a veces nos encontramos con cuadro de depresión crónica y es cuando es más difícil superarlo y más tiempo necesita de estos ansiolíticos; todo eso combinado, por la mayoría de la población masculina, con el consumo y abuso de alcohol y drogas ilegales para evadirse, lo que lleva es a una depresión más severa, explicó.
Es por eso que el médico debe estar muy al pendiente de los tiempos en que el paciente debe de tomar clonazepam para que, primero, pueda superar el problema de la depresión, que trae con consecuencia insomnio, tristeza, irritabilidad, entre otros malestares; y, segundo, que no se “enganche” y se convierta en un adicto “legal”.







