
La Ford Lobo quedó destrozada y el semáforo casi se desploma
Borracho al volante destrozó su camioneta y un semáforo al accidentarse al oriente de la ciudad.
Se trata de Miguel “N” “N”, de 39 años de edad, que manejaba la unidad Ford Lobo gris, modelo 2006, con placas de circulación AB-9532-A.
Cerca de las 7:00 horas de ayer, conducía a toda velocidad sobre avenida Aguascalientes oriente, rumbo al norte, y al llegar a la intersección de las avenidas camino al Cóbano y Pensadores Mexicanos, perdió el control hacia la izquierda.
De esta manera, la Lobo se estrelló brutalmente contra el poste del semáforo, quedando destrozada la camioneta de su parte frontal e inclusive se le desprendió la llanta junto con el mango, la horquilla y parte de la suspensión, mientras que el señalamiento vial sufrió severos daños y estuvo a punto de caer.
Miguel sufrió múltiples contusiones, en especial en la cabeza y quedó con los pies atrapados, siendo rescatado por bomberos.
Tras recibir los primeros auxilios por parte de paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil y de la Policía Federal, fue trasladado al Hospital Hidalgo en donde horas más tarde su estado de salud se reportó estable.
Ciclista Arrollado
Mientras los rescatistas realizaban sus labores, al filo de las 7:50 horas, el ciclista Raymundo Ortiz Domínguez, de 45 años de edad, se dirigía hacia el poniente sobre avenida Pensadores Mexicanos
Al llegar al sitio del accidente, se distrajo para observar las maniobras, pero no se fijó que sobre avenida Aguascalientes, rumbo al sur, se acercaba la camioneta Ford verde, pick up, modelo 2001, placas de circulación AD-6365-A, que conducía Daniel Martínez Domínguez, de 23.
De esta manera, fue arrollado por la unidad motorizada, quedando la bicicleta prácticamente debajo de la camioneta.
Paramédicos de la Policía Federal y de la Coordinación Municipal de Protección Civil le brindaron los primeros auxilios a Raymundo, quien no presentó golpes de gravedad, por lo que no fue hospitalizado.
Finalmente, el ciclista aceptó su culpa y continúo su marcha al igual que Daniel Martínez Fernández.







