“Deben Saber a Quiénes Pueden Ayudar y a Quiénes no”
Por Benny Díaz

Lucero Ramos, catedrática de la Universidad La Concordia
Aguascalientes ocupa el segundo lugar en suicidios en México y sigue siendo un tabú para la mayoría de la población acudir al psicólogo a sanar sus heridas emocionales.
Esto se debe a la falsa creencia de que si acudes con dicho profesional es “porque estás loco, y no es así, es para mantenerte mental y emocionalmente bien”, dijo a Página 24 la catedrática de la Universidad La Concordia, Lucero Ramos.
Sin embargo para que los psicólogos puedan ayudar realmente a sus pacientes “hay que saber a quiénes sí y a quiénes no, porque, como cualquier ser humano, estos profesionales también tienen cosas que no pueden tratar por episodios que hayan tenido en su vida y que les impida sacar adelante a esa persona”.
Esto no es algo que se diga regularmente pero es real y por eso en La Concordia decidieron hacer un diplomado de 10 módulos titulado “Desarrollo Humano” que está dirigido a aquellos estudiantes que están a punto de terminar su carrera.
Un requisito que deben de cumplir los estudiantes no es solamente sentir la vocación, sino estar en condiciones emocionales y mentales para hacerlo, por eso en cuanto entran a estudiar deben acudir a terapia y así descubrir qué heridas tienen que sanar.
Luego llevan una materia de casos clínicos donde practican entre ellos, uno como paciente y otro como psicólogo o terapeuta, aunque “no es lo mismo que lo vean en teoría a que se enfrenten a pacientes reales”.
De ahí la importancia de este diplomado en donde los primeros tres módulos serán de instrospección, y el resto verán pacientes reales con problemas de trastorno de personalidad, depresión, presuicidas, enfermedades crónicas, como casos donde por accidente pierden alguna extremidad del cuerpo o no puedan caminar.
“La finalidad es que cada vez los psicólogos egresen mejor preparados y capacitados para poder ayudar a la gente, y es importante que tomen conciencia desde que están estudiando que al egresar también ellos deben de estar en terapia con otros psicólogos para que los ayuden a sanar, ya que lo permitido es atender a seis pacientes al día, personas que van y descargan sus vivencias, emociones más negativas o experiencias que a veces llegan a afectar al profesional y éste no debe ‘engancharse’ con la problemática del paciente”, explicó.
En Aguascalientes ha habido casos de psicólogos a los que se les ha retirado la cédula y no pueden volver a ejercer como tales porque han caído en depresión, trastorno de personalidad o ejercieron violencia en sus pacientes por no haber actuado con la ética de también recibir ese apoyo para poder seguir ayudando, “de ahí la importancia de que los alumnos aprendan todo esto antes de graduarse y ejercer como tales, porque cada vez la sociedad requiere de más ayuda para poder solucionar sus problemas”, concluyó.







