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“Los que no son Corruptos, es Porque no han Tenido la Oportunidad”

Por Benny Díaz

En el auditorio de la Vicefiscalía se llevó a cabo el foro Hablemos Claro, Anticorrupción en Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

En el auditorio de la Vicefiscalía se llevó a cabo el foro Hablemos Claro, Anticorrupción
en Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)

Aunque a algunos no les guste y a otros les cause “escozor”, la realidad es que la corrupción forma parte, y muy arraigada, de la cultura de los mexicanos.

Según las investigaciones que ha llevado a cabo el doctor en sociología Genaro Zalpa Ramírez, 98 por ciento de la población lo cree así; y “aquellos que no han caído en un acto así, es porque no han tenido la oportunidad de estar en lugar donde lo pueden hacer”.

En conferencia magistral que ofreció en el foro Hablemos Claro, Anticorrupción en Aguascalientes, organizado por el Sistema Estatal Anticorrupción de Aguascalientes (SEA), señaló que el tema es polémico y que la opinión del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre que en nuestro país la corrupción no forma parte de la cultura es totalmente errónea.

Comenzó pro definir corrupción: “Abuso del poder público para obtener beneficios privados o abuso de cualquier autoridad delegada para obtener beneficios privados”.

El soborno es una práctica muy recurrente que la gente ve como parte del día a día, tanto en el ámbito público como privado; y también entran la extorsión, el favoritismo y el peculado.

“Para que se dé la corrupción debe de haber dos actores: el corruptor y el corrompido. Y lo peor es que no sabemos contra qué luchamos”, dijo Genaro Zalpa. Puso como ejemplo el peculado, que es el robo de los bienes públicos.

Genaro Zalpa Ramírez, doctor en sociología

Genaro Zalpa Ramírez, doctor en sociología

“El 97 por ciento de los mexicanos acepta que pase y tiene la percepción de que todos los políticos lo hacen y se conforman con dos cosas: que roben pero que hagan obras de beneficio público, y también que repartan (dádivas)”.

En estudios realizados hasta 2006 la gente tenía la percepción de que el partido más corrupto era el PRI; “ahora piensan igual de todos, porque la experiencia de la alternancia es lo que les ha dejado de percepción”.

Y el sociólogo volvió con AMLO, dijo que está equivocado al preocuparse por el número que ocupa México en el “ranking” de corrupción, ya que cada vez se agregan más países.

“Lo que importa es la calificación que tiene, y tampoco andamos bien, porque estamos en el 33 por ciento”.

También –señaló– hay confusión en la gente en lo que es corrupción, “hay quien cree que vender piratería lo es, y no, es un delito; pasa a ser corrupción cuando llega el inspector regulador del mercado y lo extorsiona”.

Por todo eso en la idiosincrasia del mexicano está la corrupción, “y hasta lo presumen, el ingenio que tienen para burlar cualquier mecanismo anticorrupción”.

Es por eso que para la mayoría “dar mordida” para agilizar un trámite es normal, no lo ven como corrupción y menos como algo que se debe erradicar.

“Y lo peor, cuando algún familiar o amigo llega a ocupar un cargo público o de poder en el sector privado, la mayoría ‘se siente’ si no recibe ayuda, ilícita claro está; y en el caso de los que están en esos cargos también lo ven como obligación porque si no lo hacen se sienten egoístas”, explicó el sociólogo.

¿Hay solución?, sí, sí la hay, porque los usos y costumbres pueden cambiar, y puso como ejemplo el machismo que durante siglos estuvo arraigado en la cultura popular y ahora empiezan a cambiar las cosas.

Eso mismo –expresó– puede pasar con la corrupción, “pero será lento, así podrán tener Fiscalías, órganos reguladores, todas las agencias de Ministerios Públicos, mientras que no cambie la mentalidad de la gente no se verán los cambios”.

Los políticos, las dependencias gubernamentales de todos los niveles y la Policía son en quien menos cree la gente, porque por años han practicado la “mordida” o el soborno para hacer un trámite, agilizarlo, conseguir un trabajo y hasta para evitar una multa de tránsito.