La Columna del Diablito

AL MOMENTO. PERITOS Y AGENTES ADSCRITOS
AL IMPI INSPECCIONAN EL
INMUEBLE DE PÁGINA 24 Y TRIBUNA LIBRE.

Blogueros mercenarios como Noticen, le siguieron el juego a los rateros, publicando cosas totalmente falsas, pues saben perfectamente bien que el dueño de TRIBUNA LIBRE y Página 24 es Ramiro Luévano López

Blogueros mercenarios como Noticen, le siguieron el juego a los rateros, publicando cosas totalmente falsas, pues saben perfectamente bien que el dueño de TRIBUNA LIBRE y Página 24 es Ramiro Luévano López

Aguascalientes Ags., 21 de noviembre.- “En estos momentos agentes y peritos comisionado desde la Ciudad de México, perteneciente al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), se encuentra en estos momentos en el domicilio de Ramiro Luévano López, en la calle de Ignacio Zaragoza 205, donde se edita ilegalmente la revista Tribuna Libre, realizando la diligencia de verificación del delito de piratería” publica el periodista Rodolfo Franco, desde su perfil de Facebook y quien desde hace algunos años litiga la propiedad intelectual y los derechos de ambos medios de comunicación.

Trascendió que la presencia de los funcionarios del IMPI en el lugar, es para inspeccionar el lugar, notificar que el editor está haciendo un uso indebido de las marcas Tribuna Libre y Página 24, y que establecerán un plazo de 10 días para que deje de usar esas marcas en la edición de sus medios de comunicación por no detentar  los derechos de propiedad intelectual, explicó Rodolfo Franco.

* UNA, DOS Y… ¡TRES! ¡COMENZAMOS!
A NUESTROS LECTORES…

El pasado miércoles 21 de noviembre, los rateros de cuello blanco Rodolfo Franco Ramírez, quien falsamente dice ser “ingeniero”, y su socia Ma. del Refugio Martínez Guardado, que alardea ser “licenciada” pero que no es licenciada, volvieron a hacer el ridículo.

Trajeron de la Ciudad de México a Aguascalientes a un “supervisor” –o algo así– del IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial),  quien, alrededor de las 9:30 de la noche, se presentó en nuestras instalaciones, para mostrarnos una enésima demanda de los rateros Rodolfo y Cuca, en la que nuevamente dicen ser ellos los dueños de TRIBUNA LIBRE y de Página 24.

Rodolfo Franco Ramírez ...el ratero...

Rodolfo Franco Ramírez
…el ratero…

Pidió pasar a La Catedral del Periodismo para hacer una inspección hablar del tema, y conocer nuestro centenario edificio.

Se le cedió el paso, le mostramos los documentos y las evidencias que amparan que yo, Ramiro Luévano López, soy el creador y propietario real del semanario TRIBUNA LIBRE, nacido el 20 de diciembre de 1983 y del Diario Página 24, nacido el 18 de marzo de 1997.

No dijo que él iba a certificar lo del semanario TRIBUNA LIBRE solamente, no lo del Diario Página 24. El “supervisor”, –o algo así– se mostró muy amable y nosotros le enseñamos la hemeroteca de TRIBUNA LIBRE del 1 al 100, de la primera época, y del 1 al 1356 (a esa hora, alrededor de las 21:30 de la noche, estábamos cerrando la edición 1357).

Y mientras atendíamos al enviado del IMPI, afuera de nuestras instalacio-nes  los rateros “Robolfo” y Cuca y otros monitos cilindreros se daban vuelo sacando fotografías de la fachada de Zaragoza 205, y mandando información a blogueros mercenarios “informando en exclusiva” que el IMPI estaba a punto de sellar nuestras instalaciones para evitar que fueros editados TRIBUNA LIBRE y Página 24.

Los rateros hicieron el pedo del siglo.

Minutos después se despidió el “supervisor” –o algo así– y nos dejó la demanda al tiempo que nos decía: “Tienen  10 días para contestarla”.

Así es que no nos sellaron nuestras instalaciones, ni la redacción ni nada de nada.

Pero los rateros querían ver sangre y además de hacerlo frente a La Catedral del Periodismo, fueron a provocar a los trabajadores de los talleres de Reyes Heroles, sacando fotografías y haciendo preguntas a los prensistas: “Lo que quieran saber, vayan a las instalaciones ahí les dan información”, le dije a “La Chichona”, nos comentó uno de los prensistas, mientras un par de “agentes de la Procuraduría General de la República, enviados por Felipe Muñoz Vázquez”, según alardeaban los rateros, pero con más facha de cargadores de la Merced de la Ciudad de México, que de policías, preguntaban: “¿A qué horas llega Ramiro Luévano?”.

Era obvio que el par de cacos y sus “agentes secretos de la PGR” llegaron a los talleres a provocar, pero los trabajadores no cayeron en la trampa”.

Y el par de cacos, con sus “agentes secretos de la PGR, se retiraron con la cola entre las patas: Rodolfo y Cuca en una camioneta con placas de Zacatecas y los “agentes secretos de la PGR, enviados por Felipe Muñoz Vázquez en un vehículo blanco con placas del Estado de México, además de una patrulla de la Policía Federal que se daba sus “vueltecitas, para ver qué se les ofrecía al señor ingeniero y a la señorita licenciada”.

Órale, ¿pues no que no ibas a cerrar las instalaciones y el taller de Reyes Heroles.

UN DIA DESPUÉS…
“EL CHOU DE LA VÍBORA”…

Alrededor de las 7:00 de la mañana, arrastrándose y azotándose en el piso,  el locutor José Luis Morales Peña alias “La Víbora”, llega a su cabina de radio, se enrolla en su asqueroso y babeante micrófono, y  minutos  después lanza al aire su veneno:

“¡Le llegó su hora a Ramiro Luévano @&$+£€*#%, el IMPI le dio 10 días de plazo para que deje de editar e imprimir TRIBUNA LIBRE y…  ahí lo  tienes señor Merino, le espera la cárcel, ya le llegó la hora a ese falso (sic) periodista @&¶+*#%, porque él no es como yo, yo nací periodista, soy hijo de periodistas, soy periodista de sangre, el más valiente, el que no se vendió a Martín Orozco como todos lo hicieron, soy un periodista libre, independiente, al que el pueblo quiere, ama y respeta, porque yo soy el rey de la radio, el número 1, el que nunca se ha vendido al gobierno, el mas guapo de todos, el que tiene cinco carreras universitarias, el que ha viajado por todo el mundo, el de la empresa más grande de México, el que gana y factura en dólares.

José Luis Morales Peña ...“La Víbora”...

José Luis Morales Peña
…“La Víbora”…

“Pero qué bueno que a Ramiro Luévano ya le llegó su hora, ¿verdad Merino? Ya era tiempo, ¿verdad Merino?, tú me conoces ¿verdad Merino? Sabes que soy el mejor ¿eh?, ¿verdad Merino?”.

Y así “La Víbora” se la pasó todo su programa: el insulto tratando de apabullar a la verdad, mentando madres y retando a todo mundo:

“¡Soy José Luis Morales, el rey de la radio, el que defiende al pueblo. El dueño de TRIBUNA LIBRE y Página 24, es el gran periodista independiente Rodolfo Franco, ¡hola hermano!, una gente de una sola pieza, honesta y honrada a carta cabal, es como yo: no miente, no roba, no engaña al pueblo, ¿cómo estás hermano?

– Pues aquí José Luis, con la novedad de que a Ramiro Luévano, el editor pirata le dieron 10 días para dejar de publicar sus pasquines, si no lo hace va a ir a la cárcel.

– Así es hermano, ya se le llegó la hora a ese &$@*^%# , él no es como yo, como tú, como “El Palestro” Mario César Macías Zúñiga, pura gente profesional, pura gente honesta, trabajadora como ninguna, que está las 24 horas del día tras la noticia, por eso están aquí, porque son como yo, igualitos que yo. ¡Pero ahora sí, le llegó su hora a Ramiro Luévano!, lo van a meter a la cárcel, qué bueno!

– Es correcto José Luis, si él quiere negociar conmigo, le va a costar 30 millones de pesos, porque sabrás que yo compré los derechos a dos personas distinta allá en la Ciudad de México, entonces, pues yo soy el dueño.  Ramiro Luévano es un editor pirata.

Y pues no va a quedarle otra más que dejar de publicar TRIBUNA LIBRE y Página 24, también vamos a ir a Zacatecas y a Guadalajara para impedir que la sigan editando y bla,bla, bla, bla, bla…

– Y tú mi Palestro ¿qué dices?

–No, pos  ya viste el informe de Tere, puro chou no informó ni… bla, bla, bla, bla, bla…

– Pues aquí estamos, soy José Luis Morales, el más valiente de los periodistas, el que no se deja de nadie el que siempre ha estado con el pueblo, al que ningún gobernador ha podido comprar:

A mí los narcos me la pelan.

Los gobernadores me la pelan.

El PAN, con sus pinches hipócritas de doble moral,  me la pelan.

El Obispo, me la pela.

Los rateros del PRI también me la pelan.

Todos me la pelan, soy el más guapo de la radio, el número 1, la gente me adora, no puede vivir sin mí.

Martín Orozco no nomás me la pela, sino que yo, José Luis Morales, lo voy a meter a la cárcel, porque ¿sabe qué?, yo voy a ser el próximo gobernador, y a ese peluquero le voy a quitar todo lo que le ha robado al pueblo y lo voy a meter a la cárcel. Y nomás le quito el dinero que se ha robado, y lo meto a la cárcel, y se lo firmo; y luego me regreso a la radio que es lo mío, los negocios, porque yo tengo muchos negocios en varias partes de la República, yo soy rico tengo televisoras en Guadalajara, en Sonora, en Sinaloa, el jodido es usted que votó por Martín, que se vendió a Martín por 200 pesos una torta y un refresco, ¿verdad Merino?

Y como quisiera ver a Martín frente a frente para mentarle la madre, ¿verdad Merino?

Yo quiero que venga aquí para frente a frente decirle la clase de basura que es. Porque yo, José Luis Morales… bla, bla, bla,  bla…

Pero qué bueno que ya le llegó su hora a Ramiro Luévano, le van a clausurar sus oficinas, ya no le van a permitir imprimir Página 24 ni TRIBUNA LIBRE, lo van a meter a la cárcel ¿eh?, ¿verdad Merino?

Ufff.  Insoportable “La Víbora”, la verdad, puro chou, pura mentira, puro insulto, pura calumnia.

Y CON ESTA ME DESPIDO…

Días después le informan a José Luis Morales que tiene otra demanda que se ventila en un juzgado civil con el juez Piña.

Uy, “La Víbora” se lo quiso comer a puños lo insultó hasta el cansancio, le dijo vendido, gato de Martín, corrupto, y vomitó todo lo que le vino en gana.

Después, para respirar un poco les dice a sus bots que qué opinan del juez Piña, y sus bots se lanzan contra el juez:

José Luisnnn, dile al nuez que digo yo, que chingue a su madre.

José Luisnnn, ese juez te la pela, no le tengas miedo, estamos contigo.

José Luisnnn, que el juez ese no se atreva a meterte a la cárcel porque le partimos su madre.

Y así todo el programa.

Pobre hombre, la verdad, tiene razón. Nadie como él. Está loco de atar. Lo que “don Viborón”, padre de José Luis debería de hacer es internarlo en alguna Clínica Mental, tal vez, “El Cristo Negro del Encino” les haga el milagro y le quite lo loco, o le apriete por ahí algún tornillo.

Es muy difícil, psicólogos connotados han opinado de José Luis Morales, no tiene remedio, pero a “don Viborón” que todos los días va a misa, reza el rosario en familia y se confiesa los viernes primero, tal vez “El Cristo Negro del Encino” lo escuche y le haga el milagro de regresarle la salud mental a su principal heredero.

P.D.

Un saludo a Carlitos Gutiérrez Gutiérrez, una gente muy agradecida, que no olvida a sus antiguos patrones que por meses y en tiempos muy difíciles para él, le dieron de comer.

Y de los drogadictos nada qué decir. Sólo que me dan pena ajena porque sus secuelas son muy cañonas, las drogas no sólo les atrofian la mente, sino que se quedan estériles de por vida.

* (Columna publicada inicialmente en el semanario hermano TRIBUNA LIBRE el pasado jueves 29).

 

 

 

Publicado en: Página 24

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