Juan José Súchil Ramírez, de 39 años de edad, y Martha Alicia Herrera Martínez, de 38, fueron condenados a 38 años de prisión, por los delitos de homicidio doloso calificado con premeditación, ventaja, alevosía y traición, en agravio de José Ángel Sierra Ramírez así como por robo calificado.
Así lo determinó el juez Mixto de Primera Instancia del Quinto Partido Judicial, con sede en el municipio de Jesús María, quien además los condenó a pagar, por “reparación del daño”, la cantidad de 396 mil 111.96 pesos.
El 24 de septiembre de 2013, familiares comenzaron a buscar vía telefónica a José Angel Sierra Ramírez, y al tampoco encontrarlo en la tintorería donde laboraba, fueron a buscarlo a su domicilio y al asomarse por una ventana observaron un bulto en una de las recamaras.
De inmediato avisaron a las autoridades, trasladándose al lugar policías de Jesús María, quienes lograron ingresar a la vivienda y en una cama descubrieron una persona maniatada de sus manos y pies, con varias heridas por arma blanca en diferentes partes de su cuerpo.
Inmediatamente los familiares que le buscaban desde días anteriores lograron identificar a José Ángel, así como confirmar que su camioneta Volkswagen Combi no se encontraba.
El cuerpo del finado fue llevado a la Servicio Médico Forense, arrojando la necropsia que la muerte de José Ángel se debió a un shock hipovolémico debido a 43 heridas producidas por arma blanca en diversas partes de su humanidad.
La Investigación
Policías ministeriales llevaron a cabo los trabajos de investigación con relación al caso, entrevistando a vecinos del occiso quienes manifestaron que el 21 de septiembre de 2013, cerca de las 23:00 horas, observaron que José Ángel ingresaba a su casa con una mujer cuya media filiación fue descrita.
De la misma manera, aseguraron que momento después entró un sujeto y que cerca de 40 minutos después salieron el hombre y la fémina, quienes se retiraron en la citada Combi.
Gracias a las descripciones de la pareja, los investigadores descubrieron que años atrás el hoy finado había sostenido una relación sentimental con Martha Alicia Herrera Martínez, que contaba con familiares en la colonia Buenos Aires, por lo que al interrogar a los mismos, éstos confirmaron el noviazgo, pero que al concluir Martha Alicia se había ido a vivir con su actual pareja a León, Guanajuato.
Con esta información, los ministeriales montaron diversos operativos en los domicilios de los familiares de Martha Alicia, con la finalidad de poder ubicarla y ser llevada ante el Ministerio Público para que rindiera su declaración.
El 4 de octubre de ese año, los agentes que se encontraban de guardia en la colonia Buenos Aires, detectaron a una pareja que coincidía con las medias filiaciones de los solicitados en la averiguación, por lo que les marcaron el alto y los llevaron ante el MP.
El Homicidio
Mediante su correspondiente declaración, la pareja terminó por confesar que ellos habían participado en el homicidio de José Ángel, toda vez que Juan José Súchil Ramírez, había descubierto que su pareja Martha Alicia sostenía de nueva cuenta una relación con el hoy finado y que al ser confirmada le había dado mucho coraje y celos, por lo que planeó quitarle la vida pidiéndole a la hoy sentenciada que acordara volver a estar en Aguascalientes con él y llevar a cabo el homicidio.
El día 21 de septiembre, cerca de las 22:00 horas, arribaron a la central camionera de Aguascalientes, en donde José Ángel recibió a Martha Alicia y se retiraron en su camioneta, mientras que Juan José los siguió en un taxi hasta la entrada del fraccionamiento Ruiseñor, donde bajó, pagó el servicio y se fue caminado a la casa, donde Martha Alicia había dejado abierta la puerta, por lo que no le costó trabajo ingresar.
Continuando con su declaración Juan José confirmó lo expuesto por su concubina, asegurando que ya en el interior, se dirigió a la recamara donde estaba José Ángel a quien inmediatamente atacó con un cuchillo que traía consigo; aprovechando que estaba acostado en la cama le comenzó a propinar las heridas en diferentes partes del cuerpo hasta que comprobó que no se movía, volteó el cuerpo boca abajo y decidió maniatarlo de pies y manos, para posteriormente lavarse y escapar.
Con relación a las declaraciones vertidas por los responsables, el Ministerio Público encargado del caso, solicitó una medida cautelar conforme al sistema tradicional, la cual fue concedida por el Juzgado Mixto de Primera Instancia con sede en el Municipio de Jesús María, por lo que al comprobarse su responsabilidad dentro de los delitos de homicidio doloso calificado con premeditación, ventaja, alevosía y traición cometido en agravio de José Ángel Sierra Ramírez, así como por el delito de robo calificado, la autoridad del Supremo Tribunal decidió sentenciarlos.







