
La flamante unidad Nissan 370-Z cayó a un barranco, junto a la carretera estatal 42
Una pareja de alcohólicos casi se mata, al desbarrancarse su automóvil y casi caer a un río, al sur de la ciudad.
Se trata de Jessica Alvarado Pedroza, de 26 años de edad y Eduardo Salinas, de 29, que tripulaban el flamante vehículo Nissan 370-Z blanco, modelo 2018, con placas de circulación ACM-706-A.
Al filo de las 21:00 horas de ayer, en el servicio de emergencia 911 recibieron el reporte de que sobre la carretera estatal 42, que comunica a las comunidades Tanque de los Jiménez y El Salto de los Salado, se había suscitado la volcadura de un carro, el cual cayó a un barranco.
Al lugar se dirigieron policías preventivos y estatales, seguidos por paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil y bomberos al mando de José Franco Toscano y el doctor Eduardo Álvarez Bravo.
En un en desnivel de aproximadamente 10 metros, encontraron el lujoso vehículo a punto de caer a un río que desemboca a un estanque.
En el asiento del conductor estaba Jessica, mientras que Eduardo estaba a varios metros del vehículo, ambos en evidente estado de ebriedad.
Los rescatistas les brindaron los primeros auxilios y utilizando cuerdas y camillas rígidas, los llevaron a la orilla de la carretera para trasladarlos a la Clínica 1 del IMSS.
Los uniformados establecieron que Jessica conducía el 370-Z sobre la carretera estatal 42 ,con dirección al norte, procedentes de una fiesta en Edén los Sabinos.
A la altura del kilómetro 8+500, la fémina perdió el control hacia la derecha y el carro salió de la cinta asfáltica y cayó al barranco, momento en que Eduardo “salió expulsado”.
Finalmente, policías estatales elaboraron el croquis correspondiente y con una grúa extrajeron el destrozado carro y lo remolcaron a un corralón.







