“El Marcelo” Mató por la Espalda a Ladrillero

Marcelo Monreal Martínez, “El Marcelo”
A sólo 15 años de prisión fue condenado el narquillo Marcelo Monreal Martínez “El Marcelo”, de 40 años de edad, quien en septiembre de 2017 mató a balazos y por la espalda a su cliente, el ladrillero Joaquín Reyes Rodríguez, que contaba con 28 años.
El juez de Control y Juicio Oral del Primer Partido Judicial, al llegar a su fin el juicio por homicidio doloso calificado con ventaja, además de imponer la citada pena corporal, que cumplirá en el Cereso de El Llano, también decidió que Marcelo deberá pagar a los familiares de la víctima una indemnización de $377 mil 450 pesos.
El crimen ocurrió alrededor de las 13:00 horas del 6 de septiembre de 2017, en una terracería localizada en la entrada de la comunidad Norias de Paso Hondo, municipio de Aguascalientes.
A esa hora, Joaquín Reyes Rodríguez apenas “iba a desayunar” a su casa luego de trabajar durante la mañana, pero en el mencionado camino fue sorprendido por Marcelo, quien ya lo estaba esperando y salió de entre unos árboles.
Ambos discutieron hasta que Joaquín prefirió alejarse, pero al darle la espalda a Marcelo, éste le disparó cuatro veces, cayendo el ladrillero al suelo, agonizante.
El asesino, quien tiene antecedentes penales por lesiones dolosas y narcomenudeo, corrió entre la maleza, mientras que algunos menores de edad, testigos de los hechos, dieron aviso a los familiares de la víctima y éstos al servicio de emergencia 911.
Al llegar policías preventivos y estatales, así como paramédicos del ISSEA, intentaron auxiliar a la víctima, pero ésta ya había fallecido.
Una de las hermanas de Joaquín fue en búsqueda del asesino y, en la entrada de Norias de Paso Hondo, encontró a un hermano de Marcelo y creyó que era éste, por lo que regresó a la escena del homicidio para pedir a los policías que lo capturaran.
En una pronta reacción, policías preventivos atraparon al consanguíneo de Marcelo cuando estaba a punto de subirse a una “combi” de transporte público foráneo, siendo llevado ante el Ministerio Público, pero fue liberado posteriormente al comprobarse que era inocente.
El verdadero asesino se escondió en Celaya, Guanajuato, pero su suerte cambió el 25 de octubre de 2017, cuando fue detenido por policías federales por posesión de mariguana y al cotejar éstos sus datos en el Sistema Plataforma México, descubrieron que contaba con una orden de aprehensión por el homicidio.
Un día después, policías ministeriales de Aguascalientes viajaron a Celaya para que les entregaran a “El Marcelo” y traerlo de vuelta a nuestra entidad para ponerlo a disposición del Ministerio Público, siendo encerrado en el penal de la salida a Calvillo.
Testimonios
El día del asesinato, mientras policías y paramédicos rodeaban el cadáver de Joaquín, Cecilia, una de las hermanas gritaba desesperada: “¡Lo mató Marcelo, lo mató Marcelo, yo estaba juntando una tierra y un niño me dijo que Marcelo había matado a alguien y lo dejó tirado aquí y yo vine corriendo y era mi hermano, mi hermanito!”.
–¿A qué se dedicaba tu hermano? –se le inquirió.
–¡Era ladrillero, siempre pasa por aquí, iba a desayunar pero el viejo ya lo estaba esperando y lo mató por la espalda, maldito, que lo agarren y que lo encierren!
Otra de las hermanas de la víctima mortal dijo: “Mi hermano siempre pasaba por aquí. Creemos que es cuestión de drogas porque Joaquín consumía mariguana y se la compraba a Marcelo, posiblemente quedaron mal y lo mató, pero lo hizo por la espalda el muy cobarde porque de frente no iba a poder, mi hermano no era dejado”.
–¿Marcelo es distribuidor de droga aquí en Norias de Paso Hondo?
–Sí, hace como un mes vinieron los policías y traía una maleta llena de droga pero no le hicieron nada, nunca hacen nada. ¡Pinche perro, lo mató por la espalda!.
En medio de la fuerte crisis nerviosa, Cecilia Reyes Rodríguez, al enterarse que el asesino ya estaba detenido, gritó: “¡Lo mató a sangre fría, lo mató a sangre fría ¿Por qué así?!”, mientras que otra de sus hermanas le contesto: “¡Porque no tiene güevos, el perro, güevos le faltan, si tuviera güevos habla de frente. El policía no me quiso prestar la pistola para matarlo, se iba a ir a una ‘combi’ pero yo lo agarré, apenas se iba a ir y le dije al policía que me prestara la pistola para matarlo al perro! ¡Hermanita, hermanita, te juro que yo lo voy a matar o voy a matar a su familia, esto no se va a quedar así hermanita, yo lo voy a matar aunque me metan muchos años en la cárcel!”.







