
En este domicilio se cometió el sangriento crimen de Oliver Eduardo y/o Víctor Eduardo y/o Óscar Iván “N” “N”
Un sujeto fue golpeado brutalmente y estrangulado, en un “picadero” del fraccionamiento Villa Taurinas.
Se trata de quien en sus múltiples detenciones dijo llamarse Oliver Eduardo y/o Víctor Eduardo y/o Óscar Iván “N” “N”, sin que las autoridades dieran a conocer más generales.
Alrededor de las 22:00 horas del martes, en el servicio de emergencia 911 recibieron el reporte de que en la casa 124 interior A de la calle Silverio Pérez, casi esquina con calle Mar Rubio, en el fraccionamiento Villa Taurinas, emanaban olores fétidos.
Al lugar se dirigieron policías municipales de la Delegación Morelos, quienes fueron recibidos por vecinos, los cuales dijeron que el domicilio era utilizado por drogadictos.
A través de una ventana, los policías se dieron cuenta que, efectivamente, olía a putrefacción y era porque en el pasillo, entre la cocina y la sala, estaba tirado el cadáver de un sujeto atado de los pies y de las manos.

El cadáver, putrefacto y maniatado, fue encontrado entre la sala y la cocina
Los policías determinaron que no era necesario el arribo de paramédicos y reportaron el hallazgo al Ministerio Público.
Debido a la tromba que esa noche azotó a Aguascalientes, fue hasta la mañana de ayer cuando personal de la Fiscalía General del Estado arribó para abrir la puerta y dar fe de este nuevo asesinato.
En la inspección ocular, encontraron el cuerpo del sujeto, hasta ese momento desconocido, boca abajo, atado de los pies y de las manos y con visibles huellas de golpes en diferentes partes del cuerpo.
Asimismo, en el domicilio encontraron huellas de violencia y manchas de sangre, por lo que los peritos trabajaron por varias horas en las que recabaron todo tipo de indicios que los conduzca a la captura de los asesinos.
Al término de las diligencias del caso, los peritos hicieron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron al Servicio Médico Forense donde le practicaron la necropsia de ley y arrojó que murió asfixiado por estrangulación armada con obstrucción de los orificios buconasales.
Hasta el cierre de esta edición, elementos del Grupo Homicidios de la Policía Ministerial, al mando de René Carrillo, continuaban con las investigaciones para capturar a los homicidas.







