A la voz de “¡Vivos se los Llevaron, Vivos los Queremos!”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez | Fotos Eddylberto Luévano Santillán

Estudiantes de la Escuela Normal Justo Sierra Méndez de Cañada Honda salieron ayer a las calles para exigir una vez más “justicia por los 43”
A tres años de la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa, estudiantes de la Escuela Normal Justo Sierra Méndez de Cañada Honda salieron ayer a las calles para exigir una vez más “justicia por los 43”, sin olvidar la consigna que desde el pasado 26 de septiembre de 2014 se ha clamado alrededor del mundo: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.
Ante la convocatoria nacional realizada por la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, por el tercer aniversario de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, las estudiantes se congregaron poco después de las 4:00 pm en la carretera 45 Norte, a la altura del centro comercial Altaria, para comenzar el recorrido minutos después rumbo al Centro Histórico de la ciudad.
Portando playera blanca así como el número 43 pintado sobre una mejilla, las normalistas avanzaron por las calles Petróleos Mexicanos, Cinco de Mayo, Adolfo López Mateos, Galeana y Moctezuma, hasta llegar a Plaza de Armas.
A su paso, mientras siete autobuses les seguían, transitaban también alzando mantas con mensajes de reproche y lanzando consignas en reclamo de justicia.
“¡26 de septiembre no se olvida!”, “¡Ayotzi vive, la lucha sigue!”, “¡Justicia, justicia!”, “¿Por qué, por qué, por qué los asesinan, si son la esperanza de America Latina?, “¡Ayotzi aguanta, Aguascalientes se levanta!”, “¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!”, “¡Ahora, ahora se hace indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables!”, “¡Ni con tanques, ni metrallas, Ayotzi no se calla!”, gritaban al unísono.
El contingente arribó a Plaza de Armas alrededor de las 6:00 pm, concentrándose en círculo frente al monumento a la Independencia, para proceder a hacer un mitin político haciendo hincapié en la exigencia de que los jóvenes regresen con vida, donde expresaron: “36 meses, 36 meses han pasado desde que nuestros hermanos, nuestros compañeros, nuestro futuros maestros se encuentran desaparecidos; tres años de aquel día en el que 43 hijos ya no volvieron a casa.

En Plaza de Armas realizaron un mitin político
Es muy fácil decir: Fue y es el Estado, fue el Estado y sus corporaciones policiacas quienes detuvieron y desaparecieron a los estudiantes, el mismo que no investigó de inmediato, el que por décadas ha criminalizado a los movimientos populares usando la fuerza como mecanismo de control, el que no ha garantizado la seguridad ciudadana y ha permitido la penetración de la delincuencia hasta fusionar expresiones ilegales del crimen con las instituciones públicas”.
Y continuaron: “Pero, ¿qué hemos hecho nosotros para evitarlo?, ¿qué se necesita para que esta nación despierte?, ¿qué se necesita para que nos demos cuenta de que no estamos bien, nuestro país no está bien, y que al quedarnos mirando automáticamente nos volvemos parte del problema? ¿Acaso es necesario que el Gobierno desaparezca a un integrante de cada familia para poder sentir empatía por aquellos que se encuentran desesperados por encontrar a sus hijos, a sus padres, a sus hermanos? ‘Ya dejen de buscar, ya no los van a encontrar’, se escuchan voces de aquellos, a los que nosotros les preguntamos: ¿Y si fuera tu hermano, dejarías de buscar?
“Ahora queremos decirles a cada uno de ellos, nuestros 43 compañeros, que seguimos esperándolos y seguiremos haciéndolo hasta que llegue el día en el que regresen a casa como se fueron aquel 26 de septiembre: con vida”, pronunció una estudiante de Cañada Honda.
Cerca de las 6:20 pm las alumnas entonaron el himno “Venceremos”, para después continuar con el mitin por alrededor de media hora.
En entrevista, la maestra y activista María de Jesús Rangel Velázquez enfatizó que la exigencia a tres años de distancia sigue siendo la presentación con vida de los jóvenes y castigo a los culpables de su desaparición, “a esos peces gordos de los tres niveles de Gobierno, del Gobierno Municipal, del Gobierno Estatal y del Ejecutivo Federal, porque en esos tres están los culpables”.
Asimismo, subrayó que al igual que los padres de los jóvenes, la población reclama la verdad absoluta, pues condenó que pese a las inconsistencias demostradas “el Estado sigue sosteniendo la ‘verdad histórica’, ese absurdo de (Jesús) Murillo Karam de que fueron incinerados en el basurero de Cocula”.
Rangel Velázquez consideró que desde lo sucedido esa madrugada en Iguala, Guerrero, “el Estado sólo ha estado administrando el conflicto mediante simulaciones, porque ya se lo encarga a un procurador, luego a la procuradora Arely (Gómez) y ahora al actual, y nada más están engañando a los familiares, a los padres de los 43”, cuando la exigencia desde hace tres años ha sido tomar otras líneas de investigación en relación al Cuartel Militar 27 y a la información de los teléfonos celulares de los jóvenes.
Finalmente, reconoció que a pesar de todo los padres de los 43 normalistas no cesen en su objetivo, y agregó: “Nosotros estamos con ellos en esta lucha, porque sabemos a quiénes y qué estamos enfrentando: un crimen de Estado”.







