Le Dispara dos Veces en la Espalda

Joaquín Reyes Rodríguez fue atacado y muerto sobre una terracería de Norias de Paso Hondo
Un ladrillero fue asesinado de dos balazos por la espalda, a manos de un narcotraficante señalado como el principal vendedor de drogas en la comunidad Norias de Paso Hondo, al Oriente de la ciudad.
Joaquín Reyes Rodríguez, de 28 años de edad, es quien recibió dos balazos en la espalda, uno de los cuales le salió por el cuello y el otro por el pecho.
En una pronta reacción y con el apoyo de una hermana de la víctima, policías preventivos capturaron al asesino, Marcelo Martínez, de 49 años de edad, vecino de la comunidad El Hotelito, el cual estaba a punto de huir en una “combi” de transporte público foráneo.
Los sangrientos hechos que movilizaron a las corporaciones policiacas y al aparato investigador de la Fiscalía General del Estado ocurrieron minutos antes de la 1:00 de la tarde de ayer, sobre una terracería localizada en la entrada a Norias de Paso Hondo.
De acuerdo con la declaración de sus hermanas, el hoy occiso trabajaba como ladrillero y a esa hora “iba a desayunar” a su casa, pero al ir caminando sobre una terracería, de entre unos árboles salió Marcelo, quien ya lo estaba esperando.

El asesino, Marcelo Martínez
Ambos comenzaron a discutir y Joaquín prefirió alejarse, pero al darle la espalda a Marcelo, éste le disparó, por lo que el ladrillero, que contaba con antecedentes penales por lesiones dolosas y narcomenudeo, cayó al suelo.
El narcotraficante corrió entre la maleza pero visto por varios menores de edad, los cuales corrieron a avisar a los familiares de la víctima y éstos al servicio de emergencia 911.
Al lugar se dirigieron policías preventivos y estatales, seguidos por el doctor Eduardo Álvarez Bravo y una ambulancia de la Secretaría de Salud, los cuales encontraron tirado a Joaquín y el doctor Álvarez Bravo se avocó a la atención, pero desgraciadamente el hombre había muerto.
Una de las hermanas de la víctima fue corriendo a buscar al asesino y vio que ya traía puesta otra ropa y estaba parado en la entrada a la comunidad Norias de Paso Hondo, por lo que inmediatamente fue a buscar a los policías y les dijo dónde estaba el asesino.
En una pronta reacción, policías preventivos capturaron a Marcelo cuando estaba a punto de subirse a una “combi” de transporte público foráneo.
Asimismo, un hermano de Marcelo entregó a los policías dos pistolas que había dejado en una casa.
El homicida fue trasladado al Ministerio Público para su investigación y establecer los motivos de la ejecución.
Testimonios
Mientras policías y paramédicos rodeaban el cadáver de Joaquín, Cecilia, una de sus hermanas, gritaba desesperada: “¡Lo mató Marcelo, lo mató Marcelo, yo estaba juntando una tierra y un niño me dijo que Marcelo había matado a alguien y lo dejó tirado aquí y yo vine corriendo y era mi hermano, mi hermanito!”.
–¿A qué se dedica tu hermano? –preguntamos.
“Era ladrillero, siempre pasa por aquí, iba a desayunar pero el viejo ya lo estaba esperando y lo mató por la espalda, maldito, que lo agarren y que lo encierren!” –dijo gritando.
Otra de las hermanas de la víctima mortal dijo: “Mi hermano siempre pasaba por aquí. Creemos que es cuestión de drogas porque Joaquín consumía mariguana y se la compraba a Marcelo, posiblemente quedaron mal y lo mató, pero lo hizo por la espalda el muy cobarde porque de frente no iba a poder, mi hermano no era dejado”.
–¿Marcelo es distribuidor de droga aquí en Norias de Paso Hondo?
“Sí, hace como un mes vinieron los policías y traía una maleta llena de droga pero no le hicieron nada, nunca hacen nada. ¡Pinche perro, lo mató por la espalda!”.
En medio de la fuerte crisis nerviosa, Cecilia Reyes Rodríguez, al enterarse que el asesino ya estaba detenido, gritó: “¡Lo mató a sangre fría, lo mató a sangre fría ¿Por qué así?!”, mientras que otra de sus hermanas le contesto: “¡Porque no tiene güevos, el perro, güevos le faltan, si tuviera güevos habla de frente. El policía no me quiso prestar la pistola para matarlo, se iba a ir a una ‘combi’ pero yo lo agarré, apenas se iba a ir y le dije al policía que me prestara la pistola para matarlo al perro! ¡Hermanita, hermanita, te juro que yo lo voy a matar o voy a matar a su familia, esto no se va a quedar así hermanita, yo lo voy a matar aunque me metan muchos años en la cárcel!”, gritó Cecilia, quien en ese momento fue subida a una patrulla de la Policía Ministerial para ser interrogada.
Inspección Ocular
Minutos más tarde, arribó al lugar personal de la Fiscalía General del Estado y el cordón de seguridad se extendió hasta muchos metros más e iniciaron con la fijación del cadáver, el cual quedó tirado bocarriba, en medio de la terracería.
En la inspección ocular que duró alrededor de tres horas y que fue presenciada por decenas de vecinos de la comunidad y familiares de la victima, una de las cuales se desvaneció varias veces, los peritos encontraron varias manchas de sangre sobre la terracería.
Al término de las diligencias del caso, personal de la Fiscalía hizo el levantamiento del cuerpo sin vida y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.







